El Museo Nacional de Arte Decorativo en Buenos Aires y La Embajada de Francia en la Argentina, con la participación excepcional del Museo del Louvre en París presentan en Buenos Aires esta exposición sobre uno de los mayores exponentes del arte francés de los siglos XVIII y XIX. Jean-Antoine Houdon (1741 – 1828) quien fue considerado por sus contemporáneos como el escultor más importante de su generación. El artista logró retratar con una destreza inigualable a los personajes más representativos de su época, a ambos lados del Atlántico: desde Voltaire y Rousseau, a Washington y Franklin.
Esta exposición única de 19 retratos esculpidos por el gran maestro Jean-Antoine Houdon provenientes de las colecciones permanentes del Museo del Louvre -que conserva la más bella colección de este escultor en el mundo tanto por la cantidad de obras que por la calidad de ellas- será presentada en el magnifico Palacio Errázuriz Alvear, actual Museo Nacional de Arte Decorativo. Ese Palacio neo clásico fue concebido por arquitecto francés René Sergent en los años del Centenario según los cánones de la arquitectura de la época de Houdon, es el estuche ideal para una exposición de tanta importancia.
Genial retratista, Jean-Antoine Houdon (1741 – 1828) era considerado por sus contemporáneos como el escultor mas importante de su generación: en una carta a George Washington, Jefferson habló de el como “el primer escultor del mundo”. Su clientela era amplia e internacional. Su arte se aplicó a todos los géneros: estatuaria, escultura funeraria, piezas para aficionados, y por supuesto retratos en busto, que le aportó gloria y fortuna. Su clientela, vasta e internacional, se extendía desde Versalles hasta las cortes de Alemania y Rusia, y aun hasta la joven republica de los Estados-Unidos.

La gloria de Houdon radica en su actividad de retratista, en su genio para transcribir la verdad física y mental de sus modelos. El aficionado de arte puede, hoy en día, encontrarse cara a cara con los personajes más importantes y representativos de la sociedad de los siglos XVIII y XIX: Voltaire, Diderot, Rousseau, Buffon, Condorcet y los más grandes filósofos de las Luces, hombres políticos franceses y miembros de la familia real; eminentes patriotas de las dos orillas del Atlántico, tal como George Washington, Benjamín Franklin o Mirabeau. Tantas obras famosas como también la efigie de la cantante Sophie Arnould, intérprete inspirada de las heroínas de Gluck o las maravillosas figuras de niños, que siempre gozaron de una gran aceptación entre el público (los pequeños Brongniart, las propias hijas de Houdon), y el retrato, radiante de felicidad y sensualidad, de la esposa del escultor.

Houdon atribuía una gran importancia a representar los rasgos y expresiones de sus modelos con todo el realismo anatómico posible. Se destacó en sus retratos por la búsqueda del carácter individual, lo que lo acercó al prerromanticismo. El increíble talento de Houdon en representar la mirada favoreció el equilibrio de su estilo, entre realismo y sobriedad. Dentro de las aportaciones de Houdon al arte de la escultura, hace falta poner luz en la nueva manera que introdujo de tratar los retratos de niños: no más como adultos en miniatura, sino como personajes autónomos. Desde siempre apreciado por el público, estos retratos de niños reflejan una frescura y un realismo inimitables.
Del miércoles 5 de agosto al domingo 27 de septiembre
Museo Nacional de Arte Decorativo:
Av. De Libertador 1902
Informes: 4801-8248
Entrada: $ 5. Estud y Jub $ 3. Martes, gratuita
De 11hs a 19 hs lunes cerrado
Fuente: Paula Simkin & Daniel Franco
Prensa y Comunicación




