La Galería Blasini abre sus espacios a la obra reciente del artista venezolano Luís García. Doce serigrafías y mas de treinta telas entre acrílicos y oleos, componen esta muestra que podrá ser apreciada por el público a partir del próximo 20 de septiembre a las 11:00 am.
Luís García artista gráfico por excelencia ha transitado diversos espacios de la confrontación artística nacional y su obra se encuentra representada en colecciones como las de Museo Arturo Michelena, el Ateneo de Valencia y el TAGA, entre otros instituciones. Un compás desde su última individual “Tramas y Sonidos de Seda” le han permitido al artista reafirmar su búsqueda en el espacio de la abstracción.
Contrastes
Cuando nos encontramos en contacto con la obra ya exhibida divisamos, generalmente velado, un componente sustancial en el quehacer de todo artista: El taller. Los espacios del taller de Luis García se encuentran colmados de proyectos metódicamente reseñados en posibles gamas de color, variaciones compositivas y procesos. En paredes y estanterías conviven junto a sus recuerdos las huellas de una creación activa, evidenciada en cada objeto artístico que flota en este lugar. La iluminación accidental de un tragaluz, inunda de un suave tinte azuloso la atmósfera de este particular ambiente, que juega a los contrastes con la impactante proyección naranja de nuestra tropical luz de la tarde; aquí, espectadora de este circunstancial juego cromático vislumbré, en un pequeño intersticio, la sombra de su inspiración.
Siendo consecuente en la investigación relativa a la geometría, el artista Luis García nos permite apreciar tres elementos vitales que conviven en su obra: el color, la materia y la forma.
Preservando estos tres elementos como ejes comunes entre la obra gráfica y la pintura, el artista nos presenta, en la exposición titulada Contrastes, parte de su búsqueda en referencia a la abstracción.

Definidas en el espacio rectangular, figura armoniosa dispuesta en su verticalidad como constante y exaltando el principio activo, se nos presenta la obra gráfica de este artista.
Rememorando zonas de cielos abiertos en el oriente del país, su territorio natal y la cual considera: “es una condición que no puedo hacer ausente de mi obra”, Luis hace referencia a un paisaje geometrizado donde otorga un tratamiento especial de contrastes a la forma y el color.
Una caligrafía de grandes manchas como abismos de donde emergen océanos de vibrantes azules, se nos aproxima con sus formas concretas al simbolismo de los petroglifos. En pequeños fragmentos brotan a la superficie iluminando los planos oscurecidos, pequeñas huellas de amarillos, rosas, rojos vibrantes o naranjas, un toque fundamental de luz, para despojarle un poco de autonomía al negro. Apostando con estos grandes trazos a formar un volumen riguroso, aledaño a esas abstracciones naturales de nuestros ancestros, un espesor de negras transparencias, como caracteres escultóricos, alimenta de contundencia este, su lenguaje gráfico.
En una revisión de la simbiosis entre lo gráfico y lo pictórico, nos encontramos con alargados espacios, donde el rectángulo y las formas geométricas persisten. En esta oportunidad, resuelto el estrecho espacio con grandes manchas donde la riqueza de las irregularidades se impone sobre lo demarcado de la forma, se acentúa la textura como elemento primordial para enaltecer la materia y sus transformaciones. Aquí se hace un poco más íntimo el encuentro con la obra, por el uso de los pequeños formatos que nos inscriben en un ámbito sereno donde el complemento para matizar lo determina la incidencia de la luz.
Los contrastes se hacen evidentes, por el color que abandona el espacio de lo oscuro para dar paso al matiz y la transparencia, así como por los grandes y pequeños formatos que hacen honor al cuadrado.
En esta serie de pinturas el artista exalta en el gran formato una desnuda geografía cromática acompañada de la huella imborrable de la materia. En los pequeños formatos se hacen evidentes las bicromías acentuando el carácter originario del cuadrado figura que en si misma nos remite al orden.
Un sutil manejo de estos referentes nos ayuda a materializar como una pequeña reliquia el gesto delineado. Resplandece este tratamiento al ser abordado cada pequeño formato en lo más íntimo, acentuando para nuestro disfrute la experiencia cromática que se mimetiza, en un juego anheloso de lo simple, a la voz de la tierra y de las aguas, código que el artista nos presenta como un elemento estilístico contrastante en el manejo de la abstracción y las resonancias de su obra.
Aislado del caos que inunda a diario la ciudad, de este, el taller de Luis García, su “templo” como lo denomina, emergerán las obras rigurosamente culminadas, para dialogar con el idioma de las sensaciones, obras en contraste que serán reflejo del empuje y la pasión expresiva de su creador.
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*) Norma Morales
Julio 2009
(*) Artista Gráfico / Coordinadora Artística - TAGA
Del 20 de septiembre hasta el domingo 01 de noviembre de 2009.
Galería Blasini
Dirección: Av. El Empalme, El Bosque. Caracas.
Tlf: (0058) 212. 731.0532 / 731.04.43.
email: galeriablasini(arroba)gmail.com
Fuente: Prensa Galería Blasini




