El Museu Nacional d’Art de Catalunya, en coproducción con el International Center of Photography de Nueva York (ICP), presenta la primera exposición retrospectiva de la obra de Gerda Taro, pionera del fotoperiodismo de guerra. La muestra reúne un centenar de fotografías y material documental diverso de gran calidad artística e interés histórico, que ponen de relieve la sensibilidad de Gerda Taro para captar la cara humana del conflicto bélico, tanto en la retaguardia como en el campo de batalla y en las trincheras, al lado de los soldados.
Esta exposición sitúa la obra de Taro en su contexto y reivindica la figura de una fotógrafa que se ha mantenido a la sombra del que fue su compañero sentimental y profesional, Robert Capa. Juntos viajaron a España para cubrir la Guerra Civil, en la que Taro perdió la vida tras haber alcanzado un inmenso prestigio profesional. Prueba de este prestigio es el hecho de que sus fotografías de la contienda española ilustraron las crónicas de las publicaciones más destacadas del momento, como Vu, Regards, Voilà o Match.
En la muestra se presentan imágenes de todos los episodios y escenarios de la Guerra Civil fotografiados por Gerda Taro, desde su llegada con Capa a Barcelona el 5 de agosto de 1936, cuando hacía apenas un mes de su estallido. En Madrid, Taro se integró enseguida en la comunidad internacional de artistas e intelectuales partidarios de la República, entre los que se contaban Rafael Alberti, María Teresa León, Ernest Hemingway, John Dos Passos o Martha Gellhorn. Con la sensibilidad que caracteriza sus trabajos, Taro captura el ambiente de las ciudades que visita y la cotidianeidad de la guerra: el adiestramiento de los milicianos, el día a día del frente, las víctimas de los bombardeos, etc. Presenció y retrató algunos episodios trascendentales, como la lucha en el frente de Aragón o en el de Córdoba (escenario de la famosa fotografía de Capa Muerte de un miliciano), la resistencia de Madrid, la ofensiva republicana de Segovia (que posteriormente inmortalizaría su amigo Hemingway en Por quién doblan las campanas) o la batalla de Brunete, donde murió. Sus fotografías reflejan el dolor en los rostros de los habitantes de las ciudades destruidas por los bombardeos, la desesperación de los refugiados que han sido atacados en plena retirada o el horror que vivían soldados y civiles.

El nombre real de Gerda Taro, que había nacido en Stuttgart, era Gerda Pohorylle. El año 1934, ella y su compañero sentimental Endre Ernö Friedmann inventaron la figura ficticia de un reportero norteamericano, Robert Capa, bajo cuyo nombre podían vender fotografías a un precio tres veces superior al habitual. Ella se convirtió en Gerda Taro, secretaria del fotógrafo estadounidense, mientras Endre se hacía pasar por ayudante de revelado del reportero. Crearon así una marca con la que comercializaron fotografías hechas unas veces por él, y otras por los dos. Al descubrirse el ardid, él adoptó definitivamente el nombre de Robert Capa y ella conservó el de Gerda Taro.
La estrecha relación personal y profesional de la pequeña rubia, como la conocían todos en el frente español, y de Robert Capa dificultó enormemente el establecimiento de la autoría de una gran parte de las fotografías que hizo Taro, ya que algunas fueron atribuidas a Capa y otras se firmaron con el sello “REPORTAGE CAPA & TARO”. Sólo en el año ‘37, meses antes de morir, rubricó las fotografías que publicaba en el prestigioso periódico francés Ce Soir con la firma independiente PHOTO TARO. Largos años de trabajo de Richard Whelan e Irme Schaber han hecho posible que la obra de Taro se pueda mostrar libre de la sombra de Capa, finalmente, en esta retrospectiva.

Gerda Taro fue una pionera de la fotografía de guerra, y la primera reportera gráfica que perdió la vida en el campo de acción. Murió en El Escorial el 26 de julio de 1937, tras ser aplastada por un tanque en la batalla de Brunete, cuando volvía del frente. El día que la enterraron en París, con todos los honores, habría cumplido veintisiete años. Pese a que Taro fue aclamada como mártir antifascista, la importancia y la singularidad de su obra cayó en el olvido después de la Segunda Guerra Mundial, de tal manera que Taro empezó a ser recordada como la compañera de Robert Capa más que como la fotógrafa excepcional y comprometida que fue. Hasta la década de los ochenta, superada la histeria anticomunista que caracterizó los años de la Guerra Fría, no fue posible vindicar su destacado papel en la historia de la fotografía.
A partir de la Segunda Guerra Mundial, muchas fotógrafas siguieron el camino que había iniciado Taro como reportera gráfica en los conflictos bélicos. El papel de las mujeres fotoperiodistas comenzó a consolidarse en la citada guerra, y después de Taro surgieron otras grandes figuras como Lee Miller [Poughkeepsie (Nueva York), 1907 – Chiddingly (East Sussex), 1977], que había aprendido el oficio al lado de Man Ray y había participado activamente en el movimiento surrealista. Miller renunció al mundo de la moda para cubrir la Segunda Guerra Mundial. Margaret Bourke-White (Nueva York, 1904 – Connecticut, 1971) también fotografió ese mismo conflicto, esta vez desde el frente ruso.

Textos de ámbito
Gerda Taro
Al estallar la Guerra Civil española en 1936, la fotógrafa Gerda Taro se unió a muchos de sus compañeros para apoyar a la causa antifascista. Taro, como Ernest Hemingway, Langston Hughes, y su propia pareja, Robert Capa, dedicaron todo su esfuerzo a una República española acorralada, cuyo Gobierno, escogido por el pueblo, se encontraba entonces en estado de sitio debido a la insurrección de las fuerzas militares nacionales del general Franco. En el transcurso de un año de una prodigiosa producción fotográfica en los frentes de batalla, Taro creó las imágenes más conmovedoras y difundidas de la guerra. Lamentablemente, el trabajo que Taro llevó a cabo en España representa la totalidad de su carrera profesional, sin duda demasiado breve: en julio de 1937, se convirtió en la primera fotógrafa de guerra que moría en pleno cumplimiento de su labor informativa.
Gerda Taro, cuyo nombre real era Gerta Pohorylle, nació en Stuttgart, Alemania, en 1910. Tras sufrir un arresto acusada de participar en una campaña de protesta antinazi en 1933, huyó a París. Allí conoció a un joven fotógrafo llamado André Friedmann, para quien trabajó como representante comercial al tiempo que desarrollaba su propia labor fotográfica. Los dos jóvenes fotógrafos, desafiando los retos a los que se enfrentaban los inmigrantes en París, abandonaron sus verdaderos nombres y se hicieron con unas identidades nuevas, él como Robert Capa, ella como Gerda Taro. En el verano de 1936, Taro y Capa organizaron un viaje al bastión republicano que por entonces era Barcelona. La Guerra Civil española les ofrecía una oportunidad fotoperiodística, y la defensa republicana era una causa de izquierdas con la que se sentían plenamente solidarios.

La Guerra Civil española fue la primera guerra que contó con medios de comunicación modernos, y numerosas publicaciones semanales ilustradas iban al acecho de fotógrafos con los que alimentar sus páginas. Taro y Capa, como equipo fotográfico, publicaron en común sus obras en muchos de aquellos semanarios, sobre todo en Regards, la revista parisina. Taro desarrolló un estilo singular y adquirió una reputación propia, que le valieron contratos independientes y la extensa publicación de su trabajo bajo firma propia. La fama de Taro se debía en igual proporción a su intrepidez y a la sensibilidad de sus fotos de guerra y de los efectos de ésta sobre la población civil. En julio de 1937, Taro, por encargo del periódico francés Ce Soir, se dirigió a Brunete, en las cercanías de Madrid, para cubrir la guerra. Durante dos semanas, fotografió la lucha por la ciudad, y sus imágenes fueron ampliamente difundidas. Pero atrapada en medio de la caótica retirada de las fuerzas republicanas, Taro, montada en el estribo de un automóvil en marcha, recibió el impacto de un tanque y murió al día siguiente. Miles de personas asistieron conmovidas a su funeral en París, donde fue aclamada como mártir antifascista.
El archivo dedicado a Gerda Taro en el International Center of Photography contiene más de 200 copias de época, así como los negativos de la Guerra Civil española descubiertos recientemente. Setenta años después de su muerte, la recuperación de su obra hasta ahora perdida demuestra con creces el poder de la original visión de Taro, y ofrece una nueva perspectiva no sólo de las fronteras redefinidas por las mujeres de los años 1930 sino también del papel que tuvo el fotoperiodismo en la Guerra Civil española.

La exposición Gerda Taro ha sido organizada por Irme Schaber, Richard Whelan y Kristen Lubben.
1936
El 5 de agosto de 1936, apenas un mes después de que estallara la Guerra Civil española, Taro y Capa se dirigieron a España para cubrir la Guerra por encargo de la revista francesa Vu. Taro captó el animado ambiente de la ciudad en la que las milicias de civiles se preparaban para defenderla. A mediados de mes, Taro y Capa se encontraban en el frente de Aragón, donde permanecieron una semana antes de partir hacia Madrid. Unos días después, continuaron hacia el sur hasta el frente de Córdoba, donde Capa, el 5 de septiembre, hizo su famosa fotografía Muerte de un miliciano. En la última semana de septiembre, la pareja regresó a París, pasando por Alcázar de San Juan y por Barcelona. Durante la mayor parte de aquel período, Taro y Capa realizaron su labor fotográfica en colaboración, y sus imágenes sólo se distinguen por el formato de la cámara: Taro utilizaba una Rolleiflex de formato cuadrado mientras que Capa fotografiaba con una Leica, cuyas fotos son rectangulares. Taro utilizó el formato cuadrado en su pleno efecto, encuadrando a menudo figuras centrales ante el abierto cielo de España, e integrando en sus imágenes los quebrados ángulos de la fotografía Nueva Visión así como la estética de tintes heroicos del realismo socialista soviético.
1937
Después de pasar el otoño y el comienzo del invierno en París, Taro y Capa volvieron a España a mediados de febrero y fotografiaron la ciudad costera de Almería, cuyas calles estaban abarrotadas de refugiados procedentes de Málaga. Poco después, Taro cambió su cámara Rollei por una Leica, y la pareja empezó a publicar su trabajo bajo la firma REPORTAGE CAPA & TARO. Debido al nombre compartido y a los formatos idénticos de sus cámaras, las obras de este período son difíciles de diferenciar. A finales de febrero, Capa volvió a París mientras Taro permanecía en España para realizar los encargos fotográficos del periódico francés Ce Soir. Taro empezó a publicar sus obras bajo la firma independiente PHOTO TARO, y sus fotografías fueron ganando cada vez más fuerza. Durante esta etapa, unas veces trabajó sola, y otras lo hizo en colaboración con Capa, quien volvió a España en abril. En algunas de sus fotos más impresionantes tomadas en la primavera de 1937 presenta a las víctimas civiles del bombardeo del 14 de mayo sobre Valencia, una tragedia en la que resuena el bombardeo de Guernica, acaecido pocas semanas antes. En Madrid, Taro formaba parte de la comunidad internacional de artistas e intelectuales antifascistas, entre los que se encontraban Ernest Hemingway, John Dos Passos y Herbert Matthews de The New York Times.
En julio, Taro se encargó de cubrir el Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura en Valencia y Madrid. El periódico Ce Soir le permitió abandonar el congreso el 6 de julio para cubrir la batalla de Brunete, al oeste de Madrid. Sus fotografías fueron la primera prueba de que los republicanos habían tomado la población. Tras una breve visita a París, Taro regresó a Brunete, donde fotografió la dura batalla que se libró para defender la ciudad. Sus últimas fotografías de Brunete, así como la cámara cinematográfica que se cree que utilizó en aquella ocasión, se perdieron cuando Taro murió durante la retirada de la ciudad.
Taro en la Prensa
Al principio, Taro y Capa publicaron su trabajo juntos bajo el nombre de “Robert Capa”, y concibieron su labor como un proyecto de colaboración. (En los álbumes de contactos que guardaba la pareja, las obras de Taro y Capa están mezcladas, sin ninguna indicación que permita distinguir las obras respectivas.) En febrero de 1937, empezaron a publicar bajo la firma REPORTAGE CAPA & TARO; el primer fotorreportaje importante publicado bajo este nombre apareció en Regards el 18 de mayo de 1937. La creciente fama llegó acompañada de más oportunidades para publicar sus obras, y también del deseo de hacerlo bajo su propio nombre. El primer reportaje importante de Taro publicado bajo la firma de PHOTO TARO apareció el 8 de abril de 1937 en Regards. Durante la primavera y el verano de 1937, sus obras se publicaron a menudo en Regards, Ce Soir y Volks-Illustrierte. El trabajo de Taro también se utilizó para ilustrar materiales de propaganda, como el libro editado por la Embajada española en Londres The Spanish People’s Fight for Liberty, y un folleto para la organización de izquierdas POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista).
Cronología de Gerda Taro
1 de agosto de 1910
Nace Gerta Pohorylle en Stuttgart, Alemania.
1917–29
Cursa estudios en el Königin-Charlotte Realschule en Stuttgart, en el internado Villa Florissant en Lausana, Suiza, y en el Höhere Handelsschule (escuela de comercio) en Stuttgart.
1929
Se traslada a Leipzig y asiste al Gaudig Schule.
1933
El Gobierno nazi la pone bajo “custodia” por su relación con activistas políticos antinazis. En septiembre/octubre emigra a París, en donde vive cerca de la plaza de Port-Royal y trabaja como secretaria del psicoanalista René Spitz.
Septiembre de 1934
Conoce a Endre Ernö Friedmann, nacido en Hungría, que en París usa el nombre de André y que más tarde se convierte en Robert Capa.
Enero de 1935
Se traslada a la Rue Peclet.
Abril de 1935
Probablemente asiste a una reunión clandestina con el músico y pedagogo Alfred Schmidt-Sas, con el que había compartido actividades políticas de la resistencia en 1933 (Schmidt-Sas fue asesinado por los nazis en 1943). Se traslada a vivir a la casa de Fred y Lilo Stein, en la Rue Colaincourt, y realiza algunos trabajos en el laboratorio fotográfico con Fred Stein.
Verano de 1935
Durante un viaje en campin a la isla francesa de Sainte-Marguerite, André y Gerta se enamoran. Él comienza a enseñarle fotografía. Poco después, Gerta empieza a hacer de gestora comercial de la actividad fotoperiodística de André.
Septiembre de 1935
André y Gerta viven juntos en París en un pequeño apartamento cerca de la torre Eiffel.
Octubre de 1935
Maria Eisner, amiga de André y fundadora de Alliance Photo, contrata a Gerta como ayudante.
Febrero de 1936
Gerta obtiene su primer carnet de prensa de la agencia fotográfica A.B.C Press-Service, con sede en Ámsterdam.
Primavera de 1936
André y Gerta viven en el Hôtel de Blois en la Rue Vavin e inventan el personaje de Robert Capa, un fotógrafo americano famoso y con éxito. De ahora en adelante, Gerta presenta las obras de André bajo el pseudónimo de Robert Capa y ella adopta el nombre de Gerda Taro.
17 de julio de 1936
Empieza la Guerra Civil española con la sublevación en Melilla.
Agosto de 1936
Capa y Taro llegan a Barcelona el 5 de agosto para cubrir la guerra de España por encargo de Vu. Taro fotografía a la gente que se prepara para defender la ciudad. Entre estas fotografías hay una serie de imágenes de mujeres milicianas recibiendo instrucción en la playa en las afueras de Barcelona. A mediados de mes, la pareja se dirige al frente de Aragón, en donde permanecen una semana; después viajan a Madrid. Algunos días más tarde, continúan hacia el sur hasta el frente de Córdoba, y se detienen en Toledo y en Alcázar de San Juan.
Septiembre de 1936
En el frente de Córdoba, mientras Taro y Capa fotografían a un grupo de milicianos en Cerro Muriano, Capa crea la imagen que le hará más famoso, Muerte de un miliciano (5 de septiembre). La última semana de septiembre la pareja vuelve a París pasando por Alcázar de San Juan y Barcelona.
Octubre de 1936
Taro y Capa fotografían el simulacro de una defensa civil masiva en París.
Noviembre–diciembre de 1936
Taro se dirige a Nápoles para visitar a un amigo de Leipzig, Georg Kuritzkes, a quien Taro le sugiere que se una a las Brigadas Internacionales recién organizadas.
Febrero de 1937
A mediados de mes, Capa y Taro vuelven a España y realizan fotografías en la ciudad costera de Almería, cuyas calles están abarrotadas de refugiados procedentes de Málaga. En Almería realizan unas series fotográficas del barco de guerra Jaime I y después continúan a pie hacia el sur para llegar al frente de Motril y Calahonda. En estos días realizan un extenso reportaje fotográfico sobre las antiguas minas de Almadén. Regresan a Madrid, en donde fotografían las trincheras excavadas por los republicanos en la Ciudad Universitaria. A finales de febrero, ambos empiezan a publicar bajo el nombre REPORTAGE CAPA & TARO; el primer gran reportaje fotográfico bajo esta firma aparece publicado en Regards el 18 de marzo de 1937. Después, Capa vuelve a París y Taro se queda en España; ahora Taro trabaja contratada por el periódico vespertino francés Ce Soir. El idilio amoroso de la pareja pierde impulso. Taro vive en la Casa de la Alianza, una torre expropiada en Madrid desde donde la Alianza de Intelectuales Antifascistas lleva a cabo sus actividades.
Marzo de 1937
Taro empieza a firmar obras al margen de su colaboración con Capa, cambio que marca su creciente independencia del fotógrafo. Las fotografías de Taro se publican regularmente en Regards, Ce Soir y Volks-Illustrierte. Le encargan la cobertura de la batalla de Guadalajara (8-23 de marzo), donde es testigo presencial de la victoria sobre las tropas de Mussolini y produce el primer gran reportaje que se publicará bajo la firma PHOTO TARO (Regards, 8 de abril de 1937). También hace fotografías en el frente del Jarama, y a continuación se dirige a Valencia para informar sobre el nuevo Ejército Popular. Regresa a París y fotografía el gran funeral por las víctimas de un asalto policial en Clichy.
Abril de 1937
Taro y Capa esperan en París los documentos que les permitirán dirigirse a Bilbao para cumplir un encargo laboral. A mediados de mes se encuentran nuevamente en Madrid. Taro se dirige al frente del Jarama y visita al equipo cinematográfico de The Spanish Earth, un documental de Joris Evans. La pareja se instala en el hotel Florida de Madrid, en el que también se alojan Ernest Hemingway, John Dos Passos y Herbert Matthews del The New York Times, con quienes comparten estos días. El 22 o el 23 de abril, Taro y Capa regresan a París.
Mayo de 1937
Durante la manifestación del 1 de mayo en París, Capa fotografía a Taro comprando un ramo de muguete (una de las fotografías de esta serie fue utilizada posteriormente para la dedicatoria de Death in the Making). Capa se va a Bilbao. Taro también regresa a España y se encuentra en Valencia cuando los fascistas empiezan a bombardear la ciudad el 14 de mayo. Se dirige sola a la ciudad para fotografiar los resultados de los ataques nocturnos sobre la población civil. A finales de mes, se encuentra con Capa y juntos se dirigen al paso de Navacerrada, cerca de Segovia, en donde fotografían la ofensiva republicana que Hemingway hizo famosa en Por quién doblan las campanas.
Junio de 1937
Taro y Capa regresan del frente de Segovia y hacen fotografías y filman en los alrededores de Madrid y en la propia ciudad, momento del que proceden las series de los trabajadores de una fábrica de municiones. En el barrio madrileño de Carabanchel, fotografían y filman unas series sobre dinamiteros. El 16 de junio, se encargan de cubrir el funeral del general republicano Lukacs en Valencia. El 24 de junio llegan a los cuarteles del batallón Chapaiev en Peñarroya, en el frente de Córdoba. Capa filma una escenificación de la victoria del batallón sobre los fascistas en La Granjuela y Taro se encarga de hacer las fotografías. A finales de junio, Taro fotografía a desertores fascistas cerca de Los Blázquez.
Julio de 1937
Taro y Capa se encargan de cubrir la inauguración del Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura que se inaugura en Valencia el 4 de julio. Capa vuelve a París y Taro sigue el Congreso hasta Madrid, donde vuelve a instalarse en la Alianza. Cubre la batalla de Brunete (6 de julio), en el oeste de Madrid, y sus fotografías demuestran que los republicanos han tomado la ciudad. El 7 de julio se reúne nuevamente con el congreso de escritores y les acompaña en una excursión al frente de Guadalajara. Al regresar a París para unas breves vacaciones celebra con Capa el Día de la Bastilla. Unos días más tarde, vuelve a Madrid; después, acompañada por Ted Allan, se dirige a una zona de combate entre Villanueva de la Cañada y Brunete. Aquí, el 25 de julio, Taro y Allan se ven atrapados en una caótica operación de retirada, un día antes del previsto regreso a París. Se montan en un automóvil en marcha y ambos resultan heridos cuando un tanque republicano choca contra el coche. Taro muere durante las primeras horas del día siguiente en un hospital de campaña de la 35a. división en El Escorial. Es la primera fotógrafa que matan en pleno trabajo informativo sobre la guerra.
27-28 de julio de 1937
El cuerpo de Taro se expone en la Alianza de Madrid. Escritores, artistas y representaciones militares le rinden el último homenaje. Al día siguiente, su cuerpo es trasladado a la Alianza de Valencia, donde Rubio Hidalgo, jefe del gabinete de prensa, expresa su pésame en representación del Gobierno republicano.
29 de julio de 1937
El escritor Paul Nizan acompaña el féretro de Taro hasta París, donde el Partido Comunista Francés (PCF) la declara mártir antifascista.
31 de julio de 1937
El cuerpo de Taro es expuesto delante de la Maison de la Culture en París.
1 de agosto de 1937
Después de conseguir un espacio para Gerda Taro en el cementerio de Père-Lachaise en París, el PCF le dedica un funeral el día que Gerda Taro hubiera cumplido veintisiete años.
Del 7 de julio al 27 de septiembre de 2009
MNAC
Sala de Exposiciones Temporales 1. Organizada por el MNAC en coproducción con el International Center of Photography de Nueva York (ICP).
Comisarios: Irme Schaber, biógrafa de Gerda Taro; Richard Whelan, biógrafo de Robert Capa y, hasta su muerte, conservador del Archivo Capa en el ICP, y Kristen Lubben, conservadora asociada en el ICP.
Actividades al entorno de las exposiciones Gerda Taro y ¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción
Conferencia de las comisarias
Martes 7 de julio de 2009, a las 19 h
Robert Capa at Work, a cargo de Cynthia Young, assistente de conservación del International Center of Photography, Nueva York.
Gerda Taro: Retrieving History, a cargo de Kristen Lubben, conservadora asociada del International Centre of Photography, Nueva York.
Servicio de traducción simultánea.
Entrada gratuita. Plazas limitadas. Es necesario confirmar asistencia en el tel. 93 622 03 75
Jueves de verano
Jueves 9, 23 y 30 de julio
Las exposiciones temporales ¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción y Gerda Taro abrirán al público de 19 a 22 h.
Terraza del MNAC abierta.
Curso Los Julios de la UB: Robert Capa y la guerra civil: arte, imagen y memoria
Del 13 al 17 de julio de 2009, sesiones de 9.30 a 14 horas
Auditorio del Museo
Programa
1. Imágenes en guerra. Expresión artística y propaganda política en España (1936-1939)
Fèlix Fanés, Catedrático de Historia del Art, Universitat Autònoma de Barcelona
2. Visita a las exposiciones de Robert Capa y Gerda Taro
David Balsells, conservador jefe de fotografía del Área de Arte Moderno del Museu Nacional d'Art de Catalunya
3. El descubrimiento de la "maleta mexicana" con 3.000 fotos inéditas de Robert Capa
Juan Villoro, escritor
4. Fotografía de guerra: de El Álamo a Capa y Centelles
David Balsells, conservador jefe de fotografía del Área de Arte Moderno del Museu Nacional d'Art de Catalunya
5. Proyección del documental La sombra del iceberg. Una autopsia de la mítica fotografía de Robert Capa "El miliciano muerto" (versión original subtitulada en castellano)
6. Investigación y proceso de creación de La sombra del iceberg
Raúl M. Riebenbauer, periodista y Hugo Doménech, profesor colaborador del Dept. de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Jaume I de Castelló de la Plana y guionistas directores del largometraje documental La sombra del Iceberg
7. El contexto histórico: la Guerra Civil Española
Jordi Casassas, Catedrático de Historia Contemporánea de la UB
8. Mujeres fotógrafas en la guerra: Gerda Taro, Margaret Bourke-White y Lee Miller Katherine Slusher, escritora y comisaria de exposiciones
9. Los ojos de la guerra.
Gervasio Sánchez, fotógrafo y periodista
10. El fotoperiodista, un objetivo a batir.
María Dolores Masana, presidenta de Reporteros Sin Fronteras, Sección Española
Inscripción y matriculación Universitat de Barcelona, www.ub.edu/juliols
Curso reconocido con créditos universitarios: 2 (por asistencia al curso) o 3 (con presentación de trabajo final)
Cine
Proyección del largometraje La sombra del iceberg. Una autopsia de la mítica fotografía de Robert Capa “El miliciano muerto”(VOSE)
Entrada gratuita. Places limitadas. Se requiere confirmar asistencia en el tel. 93 622 03 75
Miércoles, 15 de julio, a las 17.30 h
Hagamos Memoria
La Guerra Civil a través de VUESTRAS fotografías
Muestra del 22 al 27 de septiembre
Una iniciativa del MNAC y EL Periódico
Más información: www.mnac.cat / www.elperiodico.cat/memoria
Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC)
Palau Nacional.
Parc de Montjuïc. 08038 Barcelona
www.mnac.cat
Fuente: Prensa MNAC




