Continúa el ciclo de exposiciones cortas en Galería Medicci
Diego Barboza (1945 - 2003) fue un artista extraordinario. Quizá, como es común en el arte, no lo reconocido y aclamado que debió ser, pero su genialidad y maestría nos quedó como un eterno legado a través de su obra plástica, rica en sus propias imágenes, frescas, con gran imaginación y con un toque muy personal por su característico desdibujo de una visión de lo cotidiano que siempre lo acompañó. Su obra recorre los primeros períodos que el artista centra en el conceptualismo y su tendencia al performance para luego evolucionar y radicarse concluir con pinturas y dibujos al óleo y pastel, todos ellos plenos de una gran carga emocional propia de la compleja personalidad del artista
En 1998 hicimos nuestra primera exposición individual, “Enseres, Mitología de lo Cotidiano”. unas semanas después de inaugurada la exposición, Diego fue galardonado con el “Premio Nacional de Artes Plásticas”. Después Diego abordó las temáticas de los desnudos. Los acompañó con flores y múltiples enseres de su propio entorno, reflejó el desarrollo diario de su intimidad. Fue un desdibujo de escenas cotidianas cargadas de belleza y esperanza a través de las cuales, Barboza, mostró el sentimiento y la pasión que siempre invadió su propio ser y su nostalgia.
Los desnudos son deformados, diferentes, contienen alteraciones imaginarias que atraen la atención del veedor y concentran la visual y el pensamiento en la obra por si misma, sin pensar en quien modeló, quien fue la que posó, simplemente pareciera no importar quien es ella. Fueron elaborados con un característico enfoque que partieron de la modelo en vivo y luego fueron transitando por los caminos de la íntima distorsión hasta resultar en las típicas féminas trastornadas, alteradas y en una intimidad muy particular que nos trajo Diego Barboza.

En la exposición “Entre Desnudos” Carlos Silva finaliza el texto diciendo: “Con éste y muchos otros encantos estéticos, Diego Barboza nos entrega sus dones de pintor de raza, su talento interpretativo del arte y su acepción antropológica ante el tema del desnudo el cual, en nuestra historia del arte, no había sido tratado con tanta calidad después de Reverón y Marcos Castillo”.
Barboza tuvo como modelo para sus desnudos a Norka Henríquez, quien posó para el artista. Al respecto, diego dijo: He pintado el género desnudo con la participación de mi gran amiga Norka Henríquez, la cual, pacientemente fue llenando mi imaginación de espacio, de tiempo, de amor y de poesía. Una poesía real en un espacio absurdo, poliperspectivico y contradictorio entre otros. Creo que a través de esta obra expreso la condición más importante del arte, el de enseñarnos a ser libres.

Barboza demostró una extraordinaria sensibilidad creativa, llenó el espacio de color y belleza, la intimidad y la cotidianidad fueron trasmitidas a través de escenas de enseres y flores que acompañó con objetos de su taller, de su casa, mostró relojes que marcaban horas disparejas, candelabros, frutas, elefantes de porcelana y envases que realzaron aún más las imágenes de las flores que diariamente adquiría para luego pintarlas.
Del 11 al 31 de octubre de 2009
Galería Medicci
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Horario
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Fuente: Prensa Galería Medicci




