Viernes, 20 de Octubre de 2017

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Notas Insólitas: Objetos Musicales Imposibles

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TEOR/éTica continúa con las actividades de celebración de su 10º aniversario con la exposición “Notas Insólitas” sobre objetos musicales imposibles, cuya inauguración será el miércoles 2 de Diciembre a las 7:30 p.m en en su sede de Barrio Amón. La exposición es de acceso libre y permanecerá abierta hasta el 24 de Febrero de 2010. Además paralelamente se ofrecerán una serie de conciertos y talleres relacionados con el singular universo de los objetos musicales imposibles.

Con motivo de la apertura de la exposición, el miércoles 2 de diciembre, se presentará el libro de relatos “La Orquesta Imposible”, escrito por Jaime Gamboa, y el disco “La canción de Adán”, con un concierto a cargo de Fidel y Jaime Gamboa, Max y Paco Goldenberg, y algunos músicos invitados.

Notas insólitas gira en torno a los curiosos hallazgos de Justino Blandón, personaje apócrifo, investigador y diseñador de artilugios musicales como la ciclorneta, la bombardarimba a pistón y el arpa manivelar eólica.

Los bocetos desarrollados por Blandón dan cuenta de una larga tradición de creadores de objetos musicales imposibles, desde Leonardo da Vinci (1452-1519) hasta Jacques Carelman (1929).

Notas insólitas nos introduce además en los universos fantásticos del guatemalteco Joaquín Orellana, creador de cerca de 30 instrumentos derivados de la marimba centroamericana, y del músico angoleño-portugués Víctor Gama.

Esta exposición se ha realizado con la colaboración de Ojalá Comunicación y Papaya Music.


Algunas anotaciones a propósito de Notas insólitas

Desde finales de los años 60 hasta mediados de los 70 del siglo XX, el abogado y ensayista Justino Blandón diseñó centenares de instrumentos, cuyos bocetos recopiló en un volumen aún inédito, titulado “Colección de instrumentos imposibles”.

Esta obsesión inventiva de Blandón encontró eco en el profesor Policarpo Verruguete, de La Paila de Nandayure. El profesor -un insigne luthier de aserradero- trató de dar vida a gran parte de estos instrumentos. Algunos de ellos permanecieron hasta el día de hoy en el fondo de un galerón abandonado, hasta que fueron hallados casualmente por el cantautor Max Goldenberg.

Posteriormente, otros entusiastas de la invención musicológica realizaron algunos prototipos, especialmente de la Guitarreta, instrumento que alcanzó cierta difusión.

Los alumnos de Blandón afirman que su pasión por el luthierismo vernáculo se inició con el descubrimiento de una fotografía. (Fotografía 1). Se trata de un extraño conjunto instrumental, semejante a una banda militar, como las que hubo en Liberia y otros cantones de Guanacaste hasta bien entrado el siglo XX.

Como se observa, en la fotografía aparecen varios instrumentos extraños. El más notorio es la curiosa mezcla de guitarra y trompeta (Guitarreta) que aparece en primer plano. Más atrás, una gaita con partes de varios saxofones, o la campana de un instrumento de viento de la que brotan otras campanas más pequeñas, como en un juego de matrioskas.

Blandón siempre tuvo sus dudas acerca de si se trataba de una foto fiel o un hábil montaje. Sin embargo, según algunos testigos, él mismo pudo comprobar la existencia de la Guitarreta, en la casa de don Saturnino Valle, en la localidad de Juan Díaz.

Algunos instrumentos que forman parte de la exposición
Serrucho
: Se ignora con exactitud quién y en dónde se comenzó a utilizar el serrucho como instrumento musical, tocado con un arco de violín. Se sabe solamente que su uso se esparció por Europa y América desde finales del siglo XIX. Alcanzó gran popularidad en el primer cuarto del siglo XX, especialmente en shows de variedades o espectáculos de vodevil. En Costa Rica, como vemos, aún hay gente que sabe tocarlo.

Güirongo: Híbrido de güiro, guitarra y quijongo, ideado por Justino Blandón y contruido por el profesor Policarpo Verruguete, en Nandayure. Aparte de las dificultades para su construcción derivadas de la debilidad de la jícara del güiro para sostener el peso y la presión de un mango de guitarra, hay que hacer notar las dificultades inherentes a su ejecución. Es uno de los pocos instrumentos musicales en el mundo en los que hay que dejar de tocar un lado para poder tocar el otro.

Botellimba: Adaptación de la marimba especialmente concebida para bares y cantinas, en las que el desperdicio de botellas vacías constituye un verdadero problema ecológico. Diseñada por Blandón, ignoramos en dónde y por quién fue construida. El modelo incluido en esta exposición estaba seriamente dañado y tuvo que ser reconstruido en muchas partes.

Percusión ferretera: Carlos “Tapado” Vargas, reconocido seguidor de las ideas de Blandón, se ha dedicado por años a la investigación y creación de instrumentos insólitos, dentro del campo de la percusión. Una excelente muestra es este set de percusión, íntegramente constituido por herramientas sacadas de un taller. Al ejecutarlo es imprescindible llevar casco y ropa adecuada, para prevenir algún accidente laboral.

Quijada de burro: Este proverbial instrumento, con reconocidas reminiscencias bíblicas, fue ampliamente utilizado en todo el continente americano, para la ejecución de obras folclóricas de diverso tipo. Guanacaste no fue la excepción, pues muchos testimonios de ancianos dan cuenta de su macabra presencia en bodas, bailes y juergas campesinas.

Piródica: Este instrumento portátil, hermano menor del armonio, se dice que fue creado por un misionero franciscano, en los alrededores de La Mansión de Nicoya. Su sentido práctico le brinda una fortaleza que hace difícil entender por qué no se popularizó más a través del tiempo. Probablemente esto se debió a las limitaciones de su teclado de armónica, que no permiten muchas variantes, así como a su débil sonoridad.

Algunos instrumentos concebidos por Justino Blandón
La Ciclorneta en Fa, es una variante motriz de la guitarreta, sin caja de resonancia, pero que también permite cierto "acompañamiento", mediante el rítmico pedaleo de su ciclo central. Nuevamente Blandón resuelve un viejo problema de muchos instrumentos de viento, cual es el de la atrofiante inutilidad de una de las dos manos, que usualmente se debe resignar a sostener el instrumento. En este caso, la mano sobrante (la que no está colocada sobre los pistones) hace girar el pedal de la pieza giratorio-percusiva.

La Guitarreta, híbrido de guitarra y trompeta, construido siguiendo al detalle el diseño de Blandón, por el luthier Pedro Verdasco, en Montevideo. La genialidad estriba en que el instrumento realmente suena y permite al trompe-gutarrista acompañarse pulsando las cuerdas con la mano derecha mientras ejecuta las melodías soplando la boquilla y presionando los pistones superiores con la mano izquierda. El invento despertó especial interés de los ejecutantes de la música tradicional mexicana (mariachis), pues permitiría reducir el número de integrantes de sus agrupaciones prácticamente a la mitad.

La Acordeorimba en La es uno de sus instrumentos más ingeniosos, destinado a revolucionar la ejecución de la música vernácula. El profesor Cupertino Acevedo logró interesar en la construcción del aparato a un representante de la fábrica de acordeones Hohnner y a don Elías Guardado, guatemalteco, refinado constructor de marimbas del municipio de Xelajú. El esfuerzo no se vio coronado por el éxito, pero ambos se deshicieron en elogios para Blandón y consideraron la acordeorimba un instrumento "casi mitológico"... el unicornio armónico de la música centroamericana.

El Maragot (fotografía 8), sintetiza las agudas preocupaciones de Justino Blandón en torno a la ilógica separación entre música culta y música popular. El instrumento refleja su mar(a)cado interés por crear objetos culturales que hicieran tangible un espíritu de trascendencia más allá de las burdas barreras impuestas por la academia, la incomprensión y el espíritu de élite de algunos "sabios de gallinero", como les llamó repetidamente durante sus charlas. Blandón llegó a convencer al músico costarricense Carlos Castro (Grammy Latino en la categoría de música formal, 2008), quien compuso la única obra existente para este instrumento... inexistente: se trata de la Fantasía Concertante para Maragot y orquesta imaginaria, composición de alto vuelo, que aún espera ser estrenada.

Influencias

Entre las grandes influencias, amistades y socios de Justino Blandón en su aventura de concebir y realizar sus “instrumentos imposibles”, se cuentan varios de los compositores, creadores y luthiers más importantes del continente.

Pedro Verdasco, uruguayo, construyó en Montevideo un ejemplar de la Guitarreta y, según dicen, también uno de la Ciclorneta en Fa, en los años 60. Por desgracia, este hábil lutier falleció cruzando el Rio de la Plata en un velero de su propia factura.

El interés de Blandón por las nuevas escalas, sonoridades y modos producidos por los instrumentos vernáculos, lo llevó a convertirse en admirador de la obra del creador angoleño-portugués Victor Gama.

Ignoramos si existió algún contacto personal, pero sí es indudable el parentesco entre las propuestas de Blandón y el trabajo desarrollado desde hace varias décadas por el musicólogo Guatemalteco Joaquín Orellana.

Del 2 de diciembre de 2009 al 24 de febrero de 2010

TEOR/éTica
300 mts al Norte del kiosko del Parque Morazán, c. 7 ave 9 y 11, #953
Barrio Amón. San José, Costa Rica
www.teoretica.org

Fuente: Comunicación TEOR/éTica

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