Mariella Bettineschi trae de Italia una selección de sus obras bajo el título Sin sombra de duda compuesta por dos series distintas de trabajos. La curaduría de la muestra se encuentra a cargo del crítico italiano Massimo Scaringella y la Lic. Cecilia Cavanagh.

La primera serie, Voyager, fue presentada con gran éxito en las más importantes ciudades americanas e italianas y la segunda serie, ¿qué estás esperando?, está compuesta de una instalación presentada el año pasado en la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán.
En este caso las obras, apuntan con decisión al inicio de un camino en la competencia real de hoy, que trae consigo presencias, ideales, sentimientos contradictorios típicos de la edad pero, sin embargo, siempre con espacio para la disponibilidad y la apertura al futuro.

Con un sentido genuino de la espontaneidad y la creatividad, Mariella Bettineschi, en su expresión artística alude, con los materiales que utiliza, al despliegue de un mundo altamente tecnificado. Entre ellos encontramos los aportes digitales, orgánicos, plásticos, fibra óptica, acrílico, vidrio, fotografía, y otros elementos que responden a las incesantes innovaciones actuales. Ricos en significados y metáforas, los emplea y transforma sin desvirtuar su inmanencia.
“Mariella Bettineschi usa las nuevas tecnologías y los nuevos lenguajes para explorar una nueva dimensión: como con Infra-mince de Duchamp -lo ultra sutil-, la artista nos conduce por los espacios entre las cosas a una dimensión desconocida” (Sid Sachs). Paralelamente a la muestra en la UCA la artista presentará en Nueva York, en ocasión del Armory Show 2009, otra instalación de la serie de “¿qué estás esperando?” Lic. Cecilia Cavanagh, co-curadora.

"Sin sombra de duda, la sombra es un elemento que acompaña la vida y el arte desde sus comienzos, así como no hay sombra de duda que la sombra ocupa una parte importante en el trabajo de Mariella Bettineschi. En la vida, la sombra, oscuridad inatrapable pero siempre presente, reflejo virtual de la consistente realidad, negro inmaterial que se opone al blanco de la luz, negación del ser, es la esencia del existir aquí y ahora. Sin sombra de duda, la sombra es la imagen sin representación del tiempo presente, imagen eclipse de la vida misma. Por eso, desde siempre, la humanidad le ha dado mucha importancia y la ha transformado en el objeto de interés y preocupación de la ciencia, de la religión y del arte, los cuales por motivos ópticos, simbólico y espirituales compiten, más que otras asignaturas, por la sombra. Sin sombra de duda, una sombra que se alarga desde la soberanía del universo, o de detrás de la esquina de una calle, o aún, desde el desconocido más allá de la vida misma, ha dado, a una civilización que se encaminó hacia el querer ver y que obtuvo el triunfo de la visión actual, elementos de misterio y descubrimientos... De hecho en el trabajo de Mariella Bettineschi la sombra acaba siendo un aspecto central. Sin sombra de duda, la sombra, también, marca un confín entre lo fisico y lo inmaterial, en el sentido que empieza donde el cuerpo encuentra el final de la luz. De esa manera estos tres elementos (sombra-cuerpo-luz) terminan por colocarse entre bidimensionalidad y tridimensionalidad, entre pintura y escultura, todavía una de las cuestiones más antiguas del arte.

Sin sombra de duda, hay una diferencia más a la cual es importante aludir, es la de la sombra que un cuerpo traslúcido, o hasta trasparente, produce, porque en estos casos la luz no termina en donde encuentra el cuerpo y empieza la sombra, en cuanto lo atraviesa y los límites entre la luz, cuerpo y sombra se vuelven frágiles y se penetran mutuamente, en fin, se esfuman en continuación...Sin ninguna duda, Mariella Bettineschi conoce esta antigua cuestión, porque desde hace años utiliza para su trabajo materiales traslúcidos, como el papel traslúcido que usan o usaban los arquitectos para dibujar antes de la llegada de la computadora, o la transparencia del vidrio. Sin sombra de duda, el motivo de la utilización de estos dos elementos se debe al hecho que ella y su trabajo se inclinan más hacia la escultura que hacia la pintura. Sin sombra de duda, Bettineschi, utilizando estos materiales sobre los cuales trabaja con pintura, dibujo, incisión, serigrafia y donde se crean imágenes puras o esfumadas, intenta crear una variedad de signos e imágenes lábiles como lábil es la contemporaneidad. Lo que más sorprende es que sus obras, la mayor parte de las veces, son apoyadas directamente al piso o a la pared o son colgadas al techo. Es por eso, que no son presentadas como cuadros, dibujos o fotografia sino que como esculturas o como instalaciones artísticas. De esta manera, no es solo la imagen dada a determinar el trabajo, sino también el microespacio y la sombra real, y no olamente la representada que se determinará. Sin sombra de duda, de esta manera, la artista activa una relación entre bidimensionalidad y tridimensionalidad, entre representación y presentación, ficción y realidad, entre? ...Y?...Sin sombra de duda, en este trabajo la pintura, el dibujo, la escultura, y la instalación se persiguen, persiguiendo a su vez el espacio, creando un movimiento de luz y sombra y logrando que también el espacio forme parte de la obra." Giacinto Di Pietrantonio
Inauguración: miércoles 13, 19.30 hs.
Del 13 al 31 de mayo de 2009
Horario: martes a domingo de 16 a 20 hs.
Centro de Expresiones Contemporáneas
Sgto. Cabral y el río Paraná
Rosario, Argentina
www.cecrosario.org.ar
Prensa CEC




