Sábado, 26 de Mayo de 2012

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Maazel y la Filarmónica de Viena convierten 'El Anillo' en un gran poema sinfónico

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La obra hace un recorrido meticulosamente seleccionado por tetralogía wagneriana desde ‘El oro del Rin’ hasta ‘El ocaso de los dioses’

La Orquesta Filarmónica de Viena y el director Lorin Maazel inician su andadura en el XXV Festival de Música de Canarias con una interpretación de 'El anillo sin palabras'. Se trata de un arreglo del propio Maazel, basado en la legendaria obra de Richard Wagner, que podrá escucharse en Santa Cruz de Tenerife, este jueves 15 de enero, y en Las Palmas de Gran Canaria, el domingo 18.

Lorin Maazel, el primer director no alemán en dirigir un ciclo completo de 'El Anillo del Nibelungo' en Bayreuth, compuso este poema sinfónico sobre la tetralogía de Wagner siguiendo unas directrices muy exigentes. Trataba de poner de relieve la excelencia de la partitura orquestal del compositor alemán, uniendo cinco pasajes de 'Rheingold' (‘El Oro del Rin’), seis de 'Die Walküre' ('La Valkiria'), cinco de 'Siegfried' y seis más de 'Götterdämmerung' ('El ocaso de los Dioses'). Maazel supera este desafío sin apenas reescribir el original, consiguiendo un bello poema sinfónico de unos 75 minutos de duración que destaca por su firme coherencia.

La síntesis, además, sigue por propio imperativo de Maazel el orden cronológico: de ‘El oro del Rin’ hasta ‘El ocaso de los dioses’, y especialmente relevante para este trabajo fue la elección de las partes no cantadas.

También la presencia en el podio de Maazel, uno de los más importantes directores de orquesta, es en sí misma un acontecimiento. Desde el año 2002 es director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, y desde el año 2005 comparte, con Zubin Mehta, la titularidad del podio del Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia.

Por si fuera poco, Maazel tendrá a su disposición una de las orquestas más importantes del mundo: la Filarmónica de Viena, que vuelve a traer su leyenda al Festival de Música de Canarias. Desde su creación en 1842, la orquesta se ha convertido en uno de los máximos referentes de la sonoridad orquestal, algo que consigue marcándose el más alto nivel de exigencia.

Para Guillermo García-Alcalde, autor de las notas del programa de mano de este concierto, “Como Wagner no alentó ni desautorizó esa práctica, parece arriesgado discutir su legitimidad. Lo que tiene a favor es la magistral escritura sinfónica de cada fragmento y su belleza musical, que en un programa de concierto pueden ser proyectadas sin déficit alguno. En contra, lo que el oyente no familiarizado con los dramas en su totalidad puede perder en captación de significados y en cargas emotivas por adición de lo poético a lo sonoro, lo argumental histórico-literario a la pura abstracción del sonido sinfónico, que, evidentemente, encierra casi siempre intenciones poemáticas o descriptivas cuyo conocimiento enriquece la escucha”.

El musicólogo añade que, “En ese marco de controversia fue insólito el atrevimiento de Maazel al desechar los extractos habituales y probar el efecto de un continuo que liga todos los compases sin voz, sean o no cerrados en sí mismos. Tan solo “sinfoniza” las voces cuando es indispensable para el paso sin ruptura de un motivo a otro, o bien para un puente modulatorio. Pero son mínimos, y el principio es tomar antes lo escrito que utilizar por necesidad de estructura una sola nota que no haya escrita por Wagner, autoexigencia que Maazel sitúa entre otras que veremos”.

Al aceptar en 1965 la dirección artística de la Deutsche Oper berlinesa, Maazel asumió el encargo de reponer en el repertorio del teatro la Tetralogía wagneriana, que no había sido representada en la ciudad desde antes de la II Guerra Mundial. Fue entonces “cuando comprendí plenamente la profundidad de la visión de Wieland, particularmente en lo que atañe a la Tetralogía. En efecto, la partitura orquestal es el Anillo mismo.”

El programa completo del Festival se puede descargar de la web www.festivaldecanarias.com. Las entradas se pueden adquirir para Santa Cruz de Tenerife en venta telefónica (902 317 327 de lunes a viernes de 10.00 a 19.00 horas), en la red de terminales multiservicios de Caja Canarias o en las taquillas del Auditorio de Tenerife. Para Las Palmas de Gran Canaria en venta telefónica (902 405 504) en Cajaticket y la red de cajeros expendedores de La Caja de Canarias o en las taquillas del Auditorio Alfredo Kraus.

Lorin Maazel
Asumió el puesto de Director Titular de la New York Philharmonic en septiembre de 2002. Su nombramiento tuvo lugar 60 años después de su debut con la Orquesta en el Lewisohn Stadium, entonces sede de verano de la agrupación. A lo largo de sus primeras cuatro temporadas al frente de la Orquesta, dirigió cuatro estrenos mundiales de obras de encargo de la New York Philharmonic, incluyendo On the Transmigration of Souls de John Adams, ganadora de los premios Pulitzer y Grammy; un ciclo de la integral de las sinfonías y conciertos para piano de Beethoven, de tres semanas de duración; dos conciertos gratuitos celebrando el Memorial Day, en la Catedral de Saint John the Divine; y el concierto del 160 aniversario de la Orquesta.

En otoño de 2005, dirigió la Orquesta en la gira europea con ocasión de su 75 aniversario, visitando 13 ciudades y cinco países, e incluyendo tres conciertos en Dresde, como parte de la reconsagración de la histórica Frauenkirche. En junio de 2006, realizó una gira por Italia, con la New York Philharmonic, patrocinada por Generali.

Anteriormente, había dirigido la Orquesta en giras por Asia, tres Estados del Sur y Oeste Medio de Estados Unidos, así como en residencias en Cagliari, Cerdeña y el Festival de Música Bravo! De Vail Valley en Colorado.

Dirigió la Orquesta en la inauguración de las Series DG, una innovadora iniciativa destinada a ofrecer la descarga de los conciertos de la New York Philharmonic, en exclusiva a través de iTunes. Asimismo, dirigió la primera de una serie de futuras grabaciones de estrenos y obras de encargo de la agrupación, editadas gracias a un acuerdo con New World Records.

Antes de su nombramiento como Director Titular, Lorin Maazel dirigió más de 100 conciertos con la New York Philharmonic, como director invitado.
Durante más de cinco décadas, ha sido uno de los más reconocidos y solicitados directores. En la actualidad, ocupa tres puestos relevantes al frente de tres diferentes instituciones, con un amplio rango de actividades. Además de Director Titular de la New York Philharmonic, la más antigua de los Estados Unidos,es Director Titular de dos organizaciones musicales de reciente creación: la espectacular Ópera del Palau de les Arts Reina Sofía, de Valencia, diseñado por Santiago Calatrava e inaugurado en la temporada 2006/2007, y la Sinfonica Toscanini, de Italia, fundada en 2006, una exclusiva orquesta de jóvenes músicos, con sede en Roma y proyección internacional.

En la temporada 2007/2008, realizó su tercera gira por Asia con la New York Philharmonic; un Festival Chaikovski en Nueva York; el Concierto de Nochevieja, con Joshua Bell, emitido por TV en todo el país; versiones en concierto de Tosca, además de una serie de conciertos de abono. En Valencia, dirigió producciones de Carmen, con dirección escénica de Carlos Saura, en la inauguración de la temporada; Don Carlo y Madama Butterfly, así como numerosos programas concertísticos, incluyendo el Réquiem de Verdi. Con la Sinfonica Toscanini, tras una gira por América del Sur y Japón, dirigió un ciclo Beethoven en Milán, conciertos en Jerusalén (Réquiem de Verdi), la Sinfonía Núm. 9 de Beethoven para el Parlamento Europeo, en Bruselas; y una interpretación de La Creación de Haydn, con ocasión del 500 aniversario de las pinturas de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Como director invitado, regresó a la Metropolitan Opera por primera vez en 45 años, para dirigir La Valquiria de Wagner; estuvo al frente de la Wiener Philharmoniker, National Symphony Orchestra de Washington, DC, Los Angeles Philharmonic y Orquesta de la Ópera Nacional de Noruega, en la inauguración del nuevo teatro de ópera de Oslo.En junio de 2008, dirigió una serie de conciertos dedicados a Brahms, con la Philharmonia de Londres, primera de varias colaboraciones anuales consecutivas con esta agrupación.

Reconocido también como compositor, ha escrito un amplio catálogo de obras durante los últimos doce años. Su primera opera, 1984, basada en la obra maestra literaria de George Orwell, tuvo su estreno mundial en la Royal Opera house, Covent Garden, en mayo de 2005, y fue emitida por radio y televisión por la BBC y otras redes. En mayo de 2008, volvió a representarse en el Teatro de La Scala de Milán.

Norteamericano de segunda generación, nació en París y comenzó sus clases de violín a los cinco años, y de dirección, a los siete. Estudió con Vladimir Bakaleinikoff, y actuó en público por primera vez a los ocho años de edad, dirigiendo una orquesta universitaria. Entre los nueve y los quince, hizo su debut en Nueva York en la Feria Mundial de 1939, como director de la Interlochen Orchestra; dirigió la Los Angeles Philharmonic en el Hollywood Bowl, compartiendo programa con Leopold Stokowski; y ha dirigido la mayor parte de las principales orquestas americanas, incluyendo la NBC Symphony por invitación de Toscanini. En 1942 hizo su debut frente a la New york Philharmonic, con solo doce años de edad. A los diecisiete, ingresó en la Universidad de Pittsburgh para estudiar lenguas, matemáticas y filosofía. Siendo estudiante, fue violinista de la Pittsburg Symphony Orchestra, donde también fue aprendiz de director en la temporada 1949/1950 y organizó el Cuarteto Fine Arts de Pittsburgh. En 1951, viajó a Italia con una beca Fullbright para continuar sus estudios y, dos años más tarde, realizó su debut europeo como director, en el Teatro Massimo Bellini de Catania, Italia. Pronto se dio a conocer y ganó renombre de gran artista, actuando en el Festival de Bayreuth en 1960 –primer Americano en hacerlo-; con la Boston Symphony, en 1961; y en el Festival de Salzburgo, en 1963.

Desde entonces, ha dirigido más de ciento cincuenta orquestas en no menos de 5000 interpretaciones de ópera y concierto. Ha realizado más de 300 grabaciones, incluyendo ciclos sinfónicos y de obras orquestales completas de Beethoven, Brahms, Debussy, Mahler, Schubert, Chaikovski, Rajmaninov, y Richard Strauss. Ha ganado diez Grands Prix du Disques. Su discografía incluye asimismo obras para violín, frecuentemente actuando como solista y director, desde piezas de virtuoso y conciertos de Mozart hasta La historia de un soldado de Stravinski. Ha sido galardonado con dos premios ASCAP por su contribución a la música Americana. Ha actuado en todos los principales centros musicales y festivales internacionales. Ha dirigido numerosos estrenos mundiales de nuevos y consagrados compositores, y ha interpretado cientos de conciertos de violín como solista, incluyendo actuaciones con prestigiosas orquestas como Wiener Philharmoniker, London Symphony Orchestra, Philharmonia y New York Philharmonic, entre muchas otras.

Ha sido Director Titular de la Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks (1993-2002); de la Pittsburg Symphony Orchestra (1988-1996); Director General y Titular de la Wiener Staatsoper (1982-1984), siendo el primer norteamericano en ocupar este puesto; director Titular de la Cleveland Orchestra (1972–1982); y Director Artístico y Musical de la Deutsche Oper Berlin (1965–1971). Fue nombrado Miembro Honorífico de la Israel Philharmonic en 1985, cuando dirigióel concierto del 40 aniversario de esta Orquesta. Es, asimismo, Miembro Honorario de la Wiener Philharmoniker y recibió la Medalla de Plata Hans von Bülow de la Berliner Philharmoniker. Su estrecha vinculación con la Wiener Philharmoniker incluye once Conciertos de Año Nuevo, televisados en todo el mundo, en los que a menudo ha actuado también como violinista.

Paralelamente, dedica un gran interés al apoyo y colaboración con jóvenes artistas, confiando en el valor de compartir su experiencia con las siguientes generaciones de músicos. Fundó un importante concurso de jóvenes directores, en 2000, que culminó en una ronda final celebrada dos años más tarde en el Carnegie Hall y, desde entonces, ha sido un activo mentor de varios de los finalistas. A través de su Fundación Châteauville, en Castleton, Virginia, ha creado un nuevo programa de residencia y festival para jóvenes artistas, centrado en producciones escenificadas de óperas de cámara, reuniendo aspirantes a cantantes, instrumentistas, directores musicales, diseñadores, directores de escena y personal de producción, para trabajar en un entorno de intensa colaboración, guiados por artistas y mentores ya consagrados, incluido él mismo.

Muy comprometido con las causas humanitarias y del medio ambiente, ha logrado reunir grandes cantidades de dinero en más de cincuenta ocasiones, en beneficio de entidades como United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), World Wide Fund for Nature, Cruz Roja Internacional y Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (UNHCR).

Habla francés, alemán e italiano con fluidez, y posee conocimientos para comunicarse en el terreno laboral en portugués, ruso y español. Ha recibido numerosos honores y distinciones, entre ellos la Cruz del Mérito de Comandante de la República Federal de Alemania, la Legión de Honor de Francia, la Gran Cruz de Caballero de la República de Italia, y el título de Commander of the Lion de Finlandia, así como el de Embajador de Buena Voluntad de las Naciones Unidas.

Ávido lector y amante del cine clásico y del teatro, es coleccionista de arte y también practica deportes.

Orquesta Filarmónica de Viena

Hasta el primer concierto de la Filarmónica, el 28 de marzo de 1842, la ciudad que dio su nombre a los clásicos vieneses – J. Haydn, W. A. Mozart– no contaba con una orquesta profesional. Los conciertos de obras sinfónicas eran interpretados por conjuntos reunidos especialmente para la ocasión. Sólo en los teatros había orquestas integradas totalmente por músicos profesionales. En 1785, Mozart contrató la Orquesta del Teatro de la Corte de Viena para un ciclo de seis conciertos. Beethoven también la contrató para el estreno de su Sinfonía Núm. 1, el 2 de abril de 1800. En mayo de 1824, la Orquesta de la Sociedad de Amigos de la Música y la Orquesta de la Corte se unieron con la Orquesta de la Ópera de la Corte para el estreno de la Novena Sinfonía de Beethoven. A pesar de este comienzo prometedor, la organización de conciertos sinfónicos por parte del principal conjunto vienés se logró sólo a través de una vía indirecta. El compositor y director bávaro Franz Lachner, Director del Teatro de Ópera de la Corte desde 1830, ofrecía las sinfonías de Beethoven en los intervalos de las representaciones de ballet. A partir de tales experiencias, en 1833, Lachner fundó la Künstler Verein, que, sin embargo, fue disuelta tras cuatro conciertos debido a dificultades organizativas.

Otto Nicolai (1810-1849) fue nombrado Director del Kärtnertortheater en 1841. Algunas figuras influyentes querían mantenerlo alejado de la vida musical vienesa y eso le llevó a volver a poner en práctica la idea de Lachner, dirigiendo, en 1842, un “Gran Concierto” en la Grosser Redoutensaal, presentado por todos los miembros de la Orquesta Imperial del Teatro de la Corte. Esta “Academia Filarmónica”, llamada así en su inicio, se considera el verdadero origen de la Orquesta, ya que todos los principios de la “Idea Filarmónica”, aplicados aún hoy, fueron puestos en práctica por primera vez:

1) Sólo un músico de la Orquesta de la Ópera del Estado de Viena (originalmente Orquesta de la Corte) puede convertirse en miembro de la Filarmónica de Viena.
2) La Orquesta tiene autonomía artística, organizativa y financiera, y todas las decisiones son tomadas de forma democrática durante las reuniones de todos los miembros.
3) El funcionamiento de la Orquesta es responsabilidad del Comité Administrativo, órgano elegido democráticamente.

Por lo tanto, incluso antes de los acontecimientos políticos de 1848, se adoptó una política revolucionaria de autodeterminación e iniciativa empresarial por parte de una orquesta, lo que sentó los fundamentos para unas interpretaciones de las obras sinfónicas clásicas técnica y musicalmente sobresalientes. La asociación de músicos tendría que sufrir aún serios contratiempos antes de alcanzar la estabilidad.

Cuando Otto Nicolai abandonó Viena definitivamente, en 1847, la joven empresa estuvo a punto de desaparecer, al perder con él a su director artístico y también administrativo. Siguieron doce años de estancamiento antes del esperado cambio. En enero de 1860, se celebró el primero de cuatro conciertos de abono, en el Kärtnertortheater, bajo la dirección de Carl Eckert y, desde entonces, se han seguido ofreciendo sin interrupción. El único cambio significativo en todos esos años fue pasar de tener un mismo director durante toda la temporada, al sistema actual, con varios directores invitados, como muestra la siguiente cronología:

1860: Carl Eckert
1860 - 1875 Otto Dessoff
1875 - 1882 Hans Richter
1882 - 1883 Wilhelm Jahn
1883 - 1898 Hans Richter
1898 - 1901 Gustav Mahler
1901 - 1903 Joseph Hellmesberger Jr.
1903 - 1908 directores invitados
1908 - 1927 Felix von Weingartner
1927 - 1930 Wilhelm Furtwängler
1930 - 1933 Clemens Krauss

Desde 1933 directores invitados

Bajo el liderazgo de Otto Dessoff (1835-1892), se amplió considerablemente el repertorio, se introdujeron importantes cambios en la organización y la Orquesta se trasladó a su tercera nueva sede, a comienzos de la temporada 1870/1871, la Goldener Saal del Musikverein, considerada la sala ideal por sus cualidades acústicas, que han tenido influencia en el estilo y en el sonido de la agrupación.

Con Hans Richter, el legendario director del estreno de la tetralogía de Wagner, El Anillo de los Nibelungos, en Bayreuth, la Filarmónica de Viena consolidó su renombre mundial y tradición única. A esto contribuyó su ligazón con Wagner, Verdi, Bruckner, Brahms, Liszt y otros, quienes colaboraron con la Orquesta como directores o solistas. Durante el liderazgo de Richter, conocido como “Era de Oro”, se estrenaron las Sinfonías Núm. 2 y 3 de Brahms, y la Núm. 8 de Bruckner.

Realizó su primera actuación en el extranjero con ocasión de la Exposición Universal de París, en 1900, dirigida por Gustav Mahler. La Orquesta, reconocida oficialmente como asociación por el gobierno austríaco, en 1908, comenzó su actividad de giras en 1922, con Felix von Weingartner, con quien viajó a Sudamérica.

La estrecha vinculación con Richard Strauss, de importancia histórica, es uno de los puntos más destacados de su rica historia, además de las colaboraciones con Arturo Toscanini (1933-1937) y Wilhelm Furtwängler, este último director principal de 1933 a 1945 y de 1947 a 1954.

En 1938, la actividad de la Orquesta fue brutalmente invadida por el Nacionalsocialismo. Los músicos judíos fueron despedidos y se disolvió la asociación. Gracias a la intervención de Furtwängler, se anuló la disolución y se salvaron los “medio-judíos” y “familiares cercanos”. Sin embargo, la Filarmónica de Viena tuvo que lamentar el asesinato de seis miembros judíos en los campos de concentración, así como la muerte de un joven violinista en el frente.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la Orquesta retomó su política, iniciada en 1933, de colaboración con todos los directores de renombre, destacando especialmente sus dos Directores Honorarios, Karl Böhm y Herbert von Karajan, así como su Miembro Honorario, Leonard Bernstein.
A través de su intensa actividad de conciertos, grabaciones, giras y actuaciones en festivales, cumple con los requisitos del mundo musical moderno, manteniendo asimismo su individualidad, quizá mejor ejemplificada con el Concierto de Año Nuevo y su participación, cada verano, en el Festival de Salzburgo. Aunque ha seguido los cambios de cada época, permanece fiel a sus principios tradicionales de autonomía, siendo sus conciertos de abono la base artística, organizativa y financiera de su trabajo.

La Filarmónica de Viena es no sólo el más distinguido “producto de exportación” de Austria, sino un embajador de paz, humanidad y reconciliación, conceptos inseparablemente unidos al mensaje de la música. En reconocimiento a sus logros artísticos, ha recibido numerosos premios, discos de oro y de platino, honores nacionales y títulos honoríficos de diversas instituciones culturales.

www.festivaldecanarias.com

Fuente: Comunicación Canarias Crea

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