En medio de la contingencia sanitaria en México por la influenza aparece la nueva edición de Replicante (la número 19, de mayo a julio) que a partir de esta semana empieza a circular en todo el país con el tema "La palabra y la lengua". William Burroughs decía que el lenguaje es un virus, y es cierto. Nuevas y complejas maneras de expresión nacen de la ignorancia y de la tecnología, pero también del estudio, la investigación y, por supuesto, del uso cotidiano. La lengua que hoy hablamos no será la misma que hablarán nuestros hijos y nietos, como tampoco es la que hablaron nuestros ancestros. En este número hay escritores, periodistas y académicos que tratan de diversos problemas y aspectos del lenguaje, en la sección central de “Pensamiento y reflexión”, desde sus posibles orígenes hasta cuestiones como el lenguaje de la corrección política y la muerte de cientos de lenguas.
El lenguaje es el instrumento del pensamiento, y como tal ha sido el vehículo de grandes ideas y teorías, como la que desarrolló Charles Darwin en El origen de los especies. En la sección “Pensamiento y reflexión”, el biólogo José Javier Coz se pregunta qué términos y expresiones utilizó el revolucionario científico para expresar su teoría. Por su parte, el escritor cubano César Reynel define al lenguaje como un sistema complejo con capacidad de adaptación que, al igual que la evolución biológica, muestra un camino que va desde formas simples a estructuras cada vez más complejas. A su vez, el polémico intelectual estadounidense John Zerzan reflexiona sobre el lenguaje y su esencia: el símbolo; la sustitución, la pálida representación de lo que se presenta directamente ante nosotros, mientras que el sociólogo Héctor Villarreal escribe sobre el sistema de comunicación postindustrial o informático que favorece la pluralidad de relatos: una multitud de visiones pequeñas y fragmentadas de la realidad. Rafael Toriz y Carlos Bortoni, jóvenes escritores, discurren en torno a la megalengua china y el carácter connotativo de su escritura y en la sistematización del lenguaje como el fundamento del control social, respectivamente.
El ensayista Javier Toscano analiza el discurso del Estado mexicano, al que encuentra plagado de eufemismos. El periodista Salvador García desvela el mito de la originalidad en la escritura y remite a la noción de intertextualidad de Bajtín para recordar las relaciones que establece un texto literario no solamente con los discursos que le han precedido, sino también con los posteriores. Sobre el conflicto lingüístico en España —las lenguas y el poder— escriben los académicos españoles Pablo Santiago e Irene Sánchez González, mientras que la lingüista Sandra Strikovsky analiza la corrección política que ha pretendido eliminar el sexismo, el racismo, el clasismo y otros “ismos” del lenguaje; además, estudia el efecto de las palabras prohibidas o tabú en el pensamiento.
Los periodistas Andrés Bacigalupo y Jennifer Chan escriben en torno a la muerte de las lenguas: 53 idiomas extintos desde 1950. La académica venezolana Angelina Jaffé advierte sobre los usos y abusos en los discursos de Hugo Chávez. Por su parte el escritor Naief Yehya estudia el léxico de la opresión generado por el interminable conflicto israelí-palestino y, en temas más amables, el ilustrador Jorge Flores-Oliver explica el lenguaje de los cómics y el crítico Hugo Hernández reflexiona sobre los efectos del sonido en el cine.
En la sección de “Apuntes y crónicas” la joven narradora Fernanda Melchor relata la historia de Evangelina Tejera, la reina del carnaval veracruzano que asesinó a sus hijos, y la periodista Blanca Juárez entrevista a hijos y familiares de prostitutas. Donato M. Plata entrevista a un exitoso productor de cine porno mexicano y Pedro Trujillo explora la biografía del célebre actor porno italiano Rocco Siffredi. Claudia Sandoval opina críticamente sobre la 28 Bienal de São Paulo y Taína Trujillo habla del cine del colombiano Miguel Urrutia. Hay también una historia de espías y guaruras de Vanesa Robles y un alegato contra el antisemitismo en medios académicos por Dale Kaplan. Además, ensayos fotográficos de la tapatía Cecilia Hurtado, de la española Laura Silleras y del argentino Dany Barreto.
En la sección de “Reseñas y noticias” hay notas sobre libros cine, arte, literatura gráfica, música y radio, sin faltar el cómic intelectual de Jorge Aviña —ilustrador del Libro Vaquero. En esta ocasión, la sección incluye una lista de las 10 peores películas de los últimos diez años del cine nacional según reconocidos críticos y cinéfilos, como Jorge Ayala Blanco, José Felipe Coria y Naief Yehya.
Finalmente, en “El Folletón”, el periodista argentino Guillermo Piro habla de La ninfa inconstante, la novela póstuma del gran escritor cubano Guillermo Cabrera Infante. Alberto Chimal, Avelina Lésper y Francisco Arvizu, entre varios autores más, escriben de arte, cultura popular y política. Cierran con broche de oro esta edición los enigmáticos monos de Jis.
En el sitio web de la revista: www.revistareplicante.com, se publican además otros textos que no se incluyen en la edición impresa. Replicante también tiene un blog: www.revistareplicante.wordpress, en el cual los colaboradores abundan sobre noticias y textos de actualidad.
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