La película, producción del CCCB, es el resultado de un año de intercambio de cartas filmadas entre ambos directores
Isaki Lacuesta y Naomi Kawase se conocieron por primera vez la primavera de 2008 en el Festival de Cine de Las Palmas. Este agosto, un año y pocos meses después de la primera cita en Canarias, Lacuesta y Kawase se reencuentran en otro certamen cinematográfico, el Festival de Locarno, para presentar una obra conjunta, la correspondencia filmada "In between days".

Entre estos dos encuentros, Naomi Kawase y Isaki Lacuesta han vivido una interesante y reativa relación epistolar que ha dado como resultado siete cartas filmadas y que, eunidas bajo el título de "In between days", se proyectarán el 11 y el 12 de agosto en la sección oficial fuerra de concurso "Ici te Allieurs" del Festival de Locarno.
EL CCCB, punto de encuentro entre Lacuesta y Kawase
La idea de que los jóvenes directores empezaran a conocerse y a trabajar juntos desde la distancia tiene su origen en el ciclo "CINÈRGIES: El cine catalán en diálogo con...", una iniciativa del CCCB y la Generalitat de Catalunya para que cineastas catalanes y de todo el mundo compartan espacios de creación.
Gracias a la mediación del CCCB, Naomi y Isaki se pudieron ver por segunda vez en Barcelona donde, en septiembre de 2008, presentaron ante el público las primeras 4 cartas de la correspondencia. La ocasión también sirvió para que Naomi visitara Banyoles, aquella ciudad lejana que ella sólo conocía en imágenes. Naomi y Isaki pasaron un día entero de rodaje en la ciudad gerundense. El objetivo era hacer un film conjunto que cerrara la correspondencia pero un mal revelado de la película lo impidió. Sin embargo, Isaki y Naomi no dejaron de enviarse cartas, aprovechando parte del material que habían obtenido en aquel rodaje fallido.
Finalmente, los encuentros y desencuentros entre los directores han dado como fruto 2 cartas filmadas más y una posdata firmada por Isaki Lacuesta, que, sumadas a las 4 cartas previas, conforman "In between days", la cinta que se estrena este agosto en el Festival de Locarno.

Sinopsis
Isaki Lacuesta y Naomi Kawase dialogan con imágenes a través de una correspondencia filmada que viaja entre Girona (España) y Nara (Japón).
Unas cartas que reflejan sus respectivas cinematografías, dominadas ambas por un tono intimista, reflexivo, poético.
Una especial pieza cinematográfica creada a cuatro manos por Lacuesta y Kawase que muestra los aspectos más íntimos de la relación artística que se establece entre unos cineastas geográficamente alejados, pero que trabajan en los márgenes de un mismo umbral estético.
Nota de los Directores
Naomi Kawase
Conocí a Isaki en Las Palmas en primavera de 2008. Al principio parecía muy serio e imperturbable, y hubiera podido ignorarlo ya que estaba bastante cansada en aquel momento de complicados discursos sobre teorías cinematográficas. Un tiempo después, recibí una invitación oficial para participar en el proyecto de «correspondencia fílmica», y acepté ya que me parecía interesante colaborar con él. Me fascinó la mujer de su primera película y pensé que podía confiar en él si aquella mujer era su novia. Ya que lo que más quiere es a una persona que está a su lado. Y yo deseaba hacer lo mismo presentándole a mis seres queridos y el lugar donde vivo. Y así realizamos nuestras dos primeras películas. La película final se iba a rodar en España, en la ciudad natal de Isaki. Desgraciadamente, las imágenes de esa película no fueron bien reveladas; sin embargo, este hecho desafortunado creó un vínculo entre nosotros. Y esta película describe una «historia» a través de la cual podemos confirmar «nuestro tiempo», aproximadamente un año de instantes no filmados.

Isaki Lacuesta
Entre Dos Aguas
“Nadar entre dos aguas” es una expresión habitual en mi idioma: señala al que se ve obligado a avanzar entre mareas opuestas. Es posible que nadar a contracorriente sea más llamativo, porque requiere coraje y fuerza bruta, pero los niños que crecimos a la orilla de un lago aprendimos que lo divertido era nadar en la tangente, aprovechar las fuerzas contrarias para apoyarnos en ellas, como en el surf o en el judo, haciendo equilibrios sobre corrientes invisibles, para que desde fuera simplemente pareciera que te dejabas llevar.
Quizás he recordado esto porque la correspondencia con Naomi Kawase ha coincidido justo con el momento de mi vida en que, después de mucho tiempo, he decidido volver a vivir en mi ciudad natal, tal y como se cuenta en una de las cartas. Pero también porque estas cartas filmadas tenían que flotar forzosamente entre Nara y Girona, entre dos lenguas, dos tiempos, entre lo íntimo y lo público, entre dos personas tímidas que hasta ahora nos hemos conocido mucho mejor a través de nuestras filmaciones que por el trato directo.
Por eso me gusta pensar que estas cartas tienen forma de paréntesis. No en vano, la escritura más libre y espontánea casi siempre hay que leerla entre líneas.
Nota del Productor
In between days es una correspondencia filmada. Un intercambio de cartas cinematográficas entre dos cineastas que habían coincidido brevemente en un festival donde presentaban sus obras respectivas. Es a partir de esta tenue memoria de un encuentro fugaz que se construye esta obra fílmica de nuevo tipo, una sucesión de imágenes de intimidad que se realizaron antes y después de otro encuentro presencial, ahora ante el público, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, el lugar desde donde se impulsó esta iniciativa fílmica.
Los grandes autores del cine actual indagan constantemente en los nuevos lenguajes expresivos, porque saben que el cine ocupa la centralidad de nuestro tiempo. A esta voluntad experimental pertenece esta obra que es casi un nuevo género, el de las cartas cruzadas, cuya sucesión supone diversos tiempos: el de la filmación del primer envío que inicia un camino al azar, el de la espera, el de la respuesta que da pie a una nueva pieza que bebe de la anterior y solicita una nueva, y finalmente el tiempo de la exhibición. Porque las cartas de estos dos cineastas que viven lejos pero se sienten cercanos son íntimas pero no privadas. Tienen un deseo de encontrar la complicidad del espectador cinematográfico, de aquel que reconozca en su fragilidad la fuerza de lo no conocido.
Jordi Balló
Fuente: Prensa CCCB




