- Una extraordinaria novela de suspense y aventuras situada en la Edad Media. Para arrebatar a Grimpow la piedra de la inmortalidad, el inquisidor de Francia pedirá ayuda a una bruja muy especial.
- Grimpow ha sido elegido por la International Reading Association Children’s Book Award de Estados Unidos como libro notable de 2008. Es la primera vez que un escritor español recibe este galardón.
Hace más de tres años que se publicó la novela Grimpow. El camino invisible y se convirtió en un éxito sin precedentes al conseguir que diez países la contrataran antes de que hubiera salido al mercado. Ahora ya se ha traducido a más de 25 lenguas distintas y 150.000 lectores españoles han podido disfrutar de esta intriga medieval. Ahora sale a la venta Grimpow y la bruja de la estirpe.
Grimpow y la bruja de la estirpe
Grimpow tiene la piedra de la inmortalidad, por eso ahora es más poderoso que nunca. El rey, temeroso de morir después de la maldición que le lanzó el Maestre del Temple, ansía tener la Piedra para poder ser inmortal y le pide a Búlvar de Góztell que se la traiga. Como no lo consigue, lo destituye de su misión y será Nogaret, el consejero del rey, quien se encargue de encontrar a Grimpow. Sin embargo, Góztell tiene otros planes: hace un año, durante un aquelarre de brujas, apresó a una muy especial. Tiene una estrella en su hombro izquierdo, lo que quiere decir que es una bruja de la estirpe, mujeres poderosas que se dice son hijas del Diablo… La saca de las mazmorras del Temple y le encarga dos misiones: la primera es que mate a Nogaret (así lo hace con un veneno) y la segunda que encuentre a Grimpow y le traiga la Piedra. Para eso, Agnes –así se llama la bruja—hará un pacto con el Diablo y conseguirá visualizar a Grimpow: está cerca de París. El problema es que Agnes, que ha crecido sin padre ni madre, no sabe quién es, ni mucho menos, nada que tenga que ver con las brujas de la estirpe. Por eso, no dudará en ayudar al inquisidor para no volver a las mazmorras del Temple.
Mientras, Grimpow se ha tenido que separar de Salietti y de Weinell porque han decidido que estudie en París. Para él la separación es muy dolorosa y todavía más, la carga de la Piedra. En la Universidad se encontrará con dos sabios de la sociedad Ouróboros que le descubrirán que existe una biblioteca subterránea donde descansa el cadáver de una mujer –Grimpow ve que tiene una estrella en su hombro izquierdo—y que Guriel Lábox dejó una serie de notas y dibujos que nadie entiende…
Sobre el autor
Rafael Ábalos nació en Archidona (Málaga) en 1956. Su infancia, como la de Tom Sawyer, estuvo rodeada de sueños y aventuras: amigos y naturaleza, cabañas, pesca en ríos y lagunas. Fue un buen lector durante la adolescencia, y cuando fue un poco más mayor empezó a escribir novelas de aventuras. En el sello Debate publicó Bufo Soñador y El visitante del laberinto. El mayor éxito de su carrera literaria lo cosechó con Grimpow.
Rafael Abalos se confiesa:
Cuando escribí Grimpow. El camino invisible, pensé que nunca escribiría una segunda parte de su historia. Estaba convencido de que lo que quise contar entonces estaba tan cerrado como el círculo del Ouróboros de la cubierta. Mis muchos encuentros con los lectores jóvenes y adultos, sin embargo, me hicieron pensar de otro modo, pues la mayoría creía que el final de El camino invisible era abierto, y aún quedaban muchos matices que admitían un desarrollo más detallado en una posible continuación: el inquisidor Búlvar de Góztell, sobre todo, debería tener un papel más activo en la persecución de la piedra, y un definitivo conflicto entre Grimpow y él debería resolver el destino final del mítico “lapis philosophorum”.
Antes de decidir que escribiría la continuación de mi querido Grimpow, la incertidumbre me acompañó durante unos días, aunque no tardó en transformarse en entusiasmo, pues de nuevo comencé a sentir las mismas sensaciones de sorpresa que había experimentado con El camino invisible. Un personaje surgió de la nada para animarse a seguir la historia: era una bruja joven, de las que realmente existieron en la Edad Media, que me pedía a gritos un papel importante en la novela. Se llamaba Agnes Lebuy, y su personalidad no solo me cautivó sino que me pareció fascinante. Junto a ella, me bastó volar con la escoba mágica de la imaginación sobre los territorios de la Francia medieval para saber que París sería el escenario. Por el camino encontré una caravana de comediantes en la que una chica llamada Sofí se animó a tener un papel destacado junto a Grimpow, a pesar del odio que su primo Ricard sentía hacia él por algo que ocurrió en el pasado. Otros personajes querían ayudar a Grimpow a huir de las garras del inquisidor , como los maestros de la universidad, Anatol Pempius y Edmond de Tokvill. También Weinenell y Salietti tenían algo que decir aún. Pero Grimpow encontró a un gran amigo en París, sin que yo pudiese sospecharlo: su nombre era Kylian Dulonval. Él y Sofí acompañarían a Grimpow en el camino invisible que aún debía recorrer para desvelar el origen del gran poder de la piedra filosofal: el secreto de los sabios.
Con tales ayudas, sabía que no podía fracasar. Hoy estoy feliz de que Grimpow aún tenga una vida más allá del primer libro. Este segundo llevará el subtítulo de Grimpow y la bruja de la estirpe. Después de Kôt, que enlaza con Grimpow, aunque en el Nueva York actual, creo que ha cobrado forma una interesante trilogía sobre el origen y el significado de la piedra filosofal.
Con Grimpow y la bruja de la estirpe he intentado transmitir al lector las mismas emociones que yo he vivido al escribirlo, como ya hice en mis libros anteriores. La aventura, el misterio y la intriga siguen estando muy presentes en la narración, pero la acción es ahora más trepidante e intensa. También creo que el enigma al que han de enfrentarse los protagonistas tiene la suficiente entidad para entusiasmar al lector; sin él, sin el apasionado lector, un libro solo es un montón de papel manchado de tinta. Ojalá que lo haya conseguido.
Colección: Serie Infinita
P.V.P.: 19,50 € / 376 páginas
Para lectores de 9 a 14 años
Prensa: Palmira Márquez y Mercedes Boned /Dos Passos Comunicación




