Viernes, 25 de Mayo de 2012

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¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción

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El Museu Nacional d’Art de Catalunya, en coproducción con el International Center of Photography de Nueva York (ICP), presenta la exposición ¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción, que reúne más de doscientas fotografías realizadas por Capa en los conflictos que cubrió como reportero de guerra durante los años treinta y cuarenta, y que lo convirtieron en uno de los fotógrafos más famosos del siglo XX. Tras su paso por el MNAC, la muestra, que se ha podido ver en Nueva York, Londres y Milán, se clausurará en Rotterdam.

Endre Ernö Friedmann, nombre real de Robert Capa (Budapest, 1913 – Tyhai Binh, Indochina, 1954), se comprometió desde muy joven con una ideología de izquierdas contraria al autoritarismo. Su militancia política y sus orígenes judíos le obligaron a huir de algunos de los numerosos conflictos que se sucedieron en Europa durante los convulsos años treinta y cuarenta del siglo XX. Así, tuvo que trasladarse de su Hungría natal a Berlín, en el año 1931, tras haber sido detenido por manifestarse contra el régimen del dictador Miklós Horthy. En la capital alemana estudió periodismo e intentó ganarse la vida como fotógrafo, ya que era “lo más parecido al periodismo para una persona que no dominaba ninguna lengua”, hasta que la ascensión al poder de Hitler le empujó a mudarse a París, en 1933, como precaución por su ascendencia judía.

En Francia las cosas no resultaban fáciles a causa de la Gran Depresión, que había forzado al gobierno a prohibir la contratación de extranjeros. Para resolver sus dificultades económicas en París, él y su compañera Gerda Pohorylle (Gerda Taro) se inventaron el personaje de un fotógrafo norteamericano, supuestamente rico y de gran éxito, llamado Robert Capa. Endre Ernö se hacía pasar por ayudante de revelado, y Gerda se ocupaba de comercializar las fotografías como si fueran obra del americano, a un precio que triplicaba la tarifa oficial. Finalmente, y pese a haberse descubierto la argucia, Endre Ernö Friedmann se convirtió en Robert Capa a fuerza de vender fotografías bajo el nombre de este personaje inventado. Como explica él mismo en el año 1935, “ahora me hago llamar Robert Capa. Casi se puede decir que he vuelto a nacer, pero esta vez sin causar dolor a nadie”.

Capa se solidarizó desde el primer momento con la República española, ya que estaba gobernada según una fórmula que encajaba plenamente con su ideario político: una izquierda no estalinista y no dependiente de la URSS. El 5 de agosto de 1936, pocas semanas después de que estallase la Guerra Civil, Capa ya se encontraba en Barcelona para cubrir un conflicto que costaría la vida a su compañera sentimental y profesional, Gerda Taro, y con el que mantuvo su compromiso hasta el final.

La Guerra Civil española supuso el nacimiento del fotoperiodismo, ya que fue el primer conflicto cubierto día a día por un cuerpo de fotógrafos profesionales cuyos trabajos eran publicados de inmediato en los principales periódicos y en las nuevas revistas ilustradas, nacionales e internacionales, que en aquellos tiempos empezaban a utilizar la fotografía como complemento de las crónicas. A partir de entonces, las páginas de publicaciones tan destacadas como las francesas Vu, Regards, Match y Ce Soir, las inglesas Picture Post, Weekly Illustrated o la norteamericana Life siguieron todos los enfrentamientos bélicos, y recogen en sus respectivas ediciones buena parte de las fotografías de Capa, fotografías que se han erigido en iconos de algunos de los episodios más importantes de la primera mitad del siglo XX.

Capa captó en la Guerra Civil española algunas de las imágenes más famosas del conflicto, como por ejemplo Muerte de un miliciano, una de las fotografías de guerra más emblemáticas de la historia, que apresa el instante en el que un miliciano republicano cae herido de muerte en Cerro Muriano (Córdoba). El reconocimiento internacional que logró Capa a raíz de esta contienda le permitió obtener encargos y autorizaciones para cubrir la ocupación japonesa de China (1938), la Segunda Guerra Mundial, de la que cabe destacar las fotografías de los desembarcos del Día D (1941-1945), la Primera Guerra Árabe-Israelí (1948) y la Primera Guerra de Indochina (1954).

El deseo más ferviente de Robert Capa, tal y como solía afirmar, era el de no tener nada que cubrir como fotógrafo de guerra, pero lo cierto es que fueron contados los momentos de paz a lo largo de su carrera. Durante aquellos breves períodos retrataba a la sociedad de la época, la vida en los cafés de París, acontecimientos deportivos como el Tour de France o la imagen de algunos de sus innumerables amigos: Ernest Hemingway, Ingrid Bergman, John Huston, John Steinbeck o Pablo Picasso.

En 1947, Capa fundó en París la agencia de fotografía Magnum juntamente con Henri Cartier-Bresson, David Seymour “Chim” y George Rodger. El 25 de mayo de 1954, a los cuarenta años, murió al pisar una mina cuando se encontraba en Vietnam, haciendo un reportaje para la revista Life.

La muestra ¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción se completa con un importante conjunto documental (revistas y cartas), que contribuye a contextualizar su obra y a entender la resonancia que tuvo en los medios de la época.

Paralelamente, el MNAC presenta también Gerda Taro, una exposición que reivindica el papel sobresaliente de esta fotógrafa en la historia de la fotografía de guerra y muestra la influencia que ejerció sobre la labor del que fue su compañero, Robert Capa.

La maleta mexicana
Robert Capa abandonó París el año 1939, dejando tras de sí la guerra y una maleta que contenía los negativos de 126 carretes fotográficos con miles de instantáneas tomadas durante la Guerra Civil española por el propio Capa, Gerda Taro y David Seymour “Chim” entre mayo de 1936 y marzo de 1939, así como otra pequeña cantidad de fotografías tomadas por Fred Stein en la capital francesa. El material se dio por perdido hasta que reapareció en México en 1995 y, tras múltiples vicisitudes, en el año 2007 los negativos llegaron al ICP de Nueva York. Algunos documentos de la “maleta mexicana” se presentan ahora en el MNAC. Entre ellos se encuentran una imagen inédita y tres hojas de contactos de una de las series más dramáticas y más aplaudidas de Capa, la que realizó en la batalla del Segre en noviembre del ‘38. Las revistas más prestigiosas del momento, como Life, Regards o el Picture Post, dedicaron multitud de páginas y de elogios a estas fotografías. También se muestran dos imágenes inéditas de Gerda Taro captadas cerca de Segovia, pocas semanas antes de morir, durante la ofensiva republicana que inmortalizaría más tarde su amigo Hemingway en Por quién doblan las campanas.


 

Textos de ámbito

Muerte de un miliciano, 1936
La insurrección fascista del 19 de julio de 1936, encabezada por el general Francisco Franco, marcó el estallido de la Guerra Civil española, que acabaría derrocando al gobierno democráticamente electo de la República. Una de las razones de que este conflicto despertase tantas pasiones en la izquierda mundial fue la idea de que aplastar el fascismo en España podía llevar a su derrota en todo el mundo, impidiendo así una guerra mundial que muchos veían avecinarse como un cataclismo.

 

A principios de agosto, Robert Capa y su compañera Gerda Taro viajaron a España para cubrir los acontecimientos. Sus convicciones les llevaron a alinearse con la causa republicana. A principios de septiembre, Capa y Taro estaban en Cerro Muriano, cerca de Córdoba, donde se estaba preparando una ofensiva republicana. Fue ahí donde, a sus veintidós años, Capa hizo una de sus fotos más famosas, Muerte de un miliciano, más conocida como “El soldado caído.” Esta imagen causó sensación nada más publicarse, como perfecta encarnación del soldado republicano desconocido de la Guerra Civil. La foto parecía simbolizar la República misma, abatida al lanzarse en su propia defensa.

Sin embargo, a finales de la década de 1970 algunos expertos empezaron a cuestionar esta imagen tan bien compuesta, entre otras cosas por la falta de información concreta acerca del soldado, y por la reticencia de Capa a hablar del tema. ¿Estaba preparada? ¿Mostraba realmente la muerte de un soldado? Quedan pocos datos objetivos que permitan conocer exactamente qué sucedió en Cerro Muriano aquella tarde, entre el pandemónium de las bombas de los nacionales; aun así, presentamos todas las copias conocidas que en aquella fecha hicieron Capa y Taro sobre los refugiados y los milicianos. Vistas en su conjunto, estas imágenes parecen indicar que mientras ambos fotografiaban a los milicianos, a quienes hacían posar en la colina, una bala perdida mató inesperadamente a un soldado republicano, justo delante del objetivo de Capa.

China, 1938
A finales de enero de 1938, Capa zarpó para China con el objetivo de cubrir la resistencia a la brutal invasión japonesa iniciada el año anterior. En síntesis, los japoneses, que disponían de pocos minerales, querían controlar los abundantes recursos naturales de China. Al ser Japón uno de los firmantes del Pacto Antikomintern, junto con Alemania e Italia, y al haber formado Chiang Kai-shek un Frente Unido con los comunistas chinos, se tendió a considerar la Guerra Sino-japonesa como el frente oriental de la lucha antifascista internacional, cuyo frente occidental era España.

Oficialmente, Capa viajó a China como segundo cámara del cineasta Joris Ivens, que estaba rodando un documental, estrenado como The 400 Million (1939). Capa también tenía un contrato con Life, que le dio un adelanto a cambio de un mínimo mensual garantizado de páginas en la revista. Desde su llegada a Hankou, sede provisional del gobierno de Chiang Kai-shek, los movimientos de Capa y del equipo de rodaje estuvieron dirigidos por la esposa de este último, la cual decidió controlar el itinerario de rodaje de la película. El resultado fue que Capa solo pudo moverse por los lugares donde el equipo tenía permiso para rodar. Se le prohibió el acceso a los campos de batalla, y al Ejército de la Octava Ruta de Mao Zedong. El no poder moverse a su antojo, y la limitación de trabajar a las órdenes de Ivens, llenaron de angustia los siete meses de Capa, pero la experiencia, además de dejar una serie de retratos de gran interés, le dio más confianza en su capacidad de trabajar a solas, beneficios que le serían de gran provecho al volver a París, en septiembre.

La Batalla del Segre, 1938
Durante los siete meses que pasó Capa en China, casi todas las noticias de España pronosticaban lo peor. En marzo de 1938, los nacionales iniciaron una ofensiva para conquistar Aragón y Valencia, las regiones situadas al oeste y al sur de Cataluña. A mediados de julio ya controlaban todo el territorio al oeste de los ríos Segre y Ebro. Su siguiente objetivo sería la ciudad de Valencia. A finales de septiembre, los republicanos consiguieron recuperar gran parte de las tierras al oeste del Ebro, pero al cabo de un mes los nacionales ya expulsaban a las últimas tropas republicanas de la orilla occidental del río. El 6 de noviembre por la noche, intentando distraer a los franquistas para que no cruzasen el Ebro en Móra, los republicanos lanzaron una ofensiva contra el Segre (afluente del Ebro), a unos 50 km al noroeste de Móra. Al amparo de la oscuridad, 15.000 soldados republicanos cruzaron el río en barcas y pontones prefabricados. Desde ahí se dirigieron al noroeste, hacia Fraga, y tomaron al enemigo totalmente por sorpresa.

Capa cruzó el Segre con los republicanos dos horas antes del amanecer, y permaneció con ellos hasta su heroica victoria, haciendo algunas de sus fotos más dramáticas del frente. Las imágenes se publicaron en varias revistas, de una manera más completa que cualquier reportaje anterior. A pesar de todo, la victoria se redujo a aquel día. El 16 de noviembre, los nacionales expulsaron a las fuerzas republicanas de la orilla oeste del Ebro y del Segre, y empezaron a preparar la ofensiva para conquistar Cataluña y su capital, Barcelona.

Refugiados de Barcelona, 1939

El 12 de enero de 1939, los nacionales estaban a menos de un día de Tarragona, el segundo puerto más importante de Cataluña. Por la noche, Barcelona se llenó de carteles que anunciaban la movilización general en defensa de Cataluña de todos los hombres hasta cincuenta años. El día siguiente, los centros de movilización estaban a rebosar. Dos días más tarde, Capa se desplazó al sur de Barcelona y fotografió en las carreteras a los 70.000 refugiados que habían esperado hasta el último momento para salir de Tarragona. La mayoría había cargado tantas pertenencias en sus carros, que tenía que empujarlos para ayudar a sus escuálidas mulas. De pronto aparecieron aviones italianos en el hermoso azul del cielo, y se abatieron sobre la carretera para ametrallar a los refugiados indefensos.

El 25 de enero, Capa salió de Barcelona hacia la nueva capital del gobierno republicano, Figueres, última población importante antes de la frontera con Francia. Durante unos días fotografió el alud de refugiados, hasta que Francia, finalmente, accedió a abrir su frontera a los refugiados civiles. El 28 de enero Capa salió por última vez de España, junto a los primeros hombres, mujeres y niños de los 400.000 que acabarían cruzando la frontera. Madrid no fue tomada por Franco hasta finales de marzo, pero la cobertura de la Guerra Civil española por Capa había terminado.

Día D, 6 de junio de 1944
El Día D (6 de junio de 1944) marcó el principio de la gran invasión aliada de Europa occidental contra las tropas de Hitler. Los aliados encauzaron sus fuerzas en Normandía, en la costa noroeste de Francia, donde asaltaron 80 km de playa divididos en cinco partes, cuyos nombres en clave eran Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. Los americanos tenían asignadas Utah y Omaha, los británticos Gold y Sword, y los canadienses Juno. El 4 de junio, en la localidad costera de Weymouth (Inglaterra), los soldados americanos subieron a lanchas de desembarco que les llevaron a sus transportes, anclados frente al pequeño puerto. Tras hacer muchas fotos de esta operación, Capa se embarcó en el transporte con el que cruzaría el canal de la Mancha junto con los soldados.

La invasión de la playa de Omaha fue caótica. El fuerte oleaje hundió prácticamente todos los tanques anfibios que debían cubrir a la infantería, y muchas lanchas se vieron desviadas de sus objetivos por el viento y la corriente, separando a los hombres de los oficiales con quienes tenían previsto reunirse. Los cohetes que debían desconcertar a los alemanes fueron lanzados demasiado pronto, y las bombas aéreas cayeron demasiado hacia el interior. Como a muchos soldados de infantería les pareció un suicidio cruzar la playa abierta, la línea de mar se llenó rápidamente de hombres agazapados e inmóviles, sin oficiales que les hiciesen avanzar. Capa estuvo aproximadamente una hora y media haciendo fotos en la playa, hasta gastar los cuatro rollos que llevaba. Entonces subió a una embarcación para alejarse de la playa, pero fueron alcanzados y hundidos. Finalmente lograron llegar a otro barco, donde había personal médico atendiendo a los heridos. Capa regresó a Weymouth el 7 de junio, entregó las películas al mensajero del ejército y volvió a Francia.

Leipzig, 1945

El 17 de abril de 1945 era inminente la derrota de los alemanes, y los aliados se disponían a proclamar la victoria. Capa se había unido a la 2ª División de Infantería del Primer Ejército, que se abrió camino hasta Leipzig por el oeste y penetró con poca resistencia en la ciudad. El fotógrafo acompañó a un pelotón de ametralladores a un edificio de la esquina de la gran avenida que, cruzando el puente Zeppelin, llevaba al centro de la ciudad. En un apartamento del cuarto piso, dos integrantes del pelotón dispararon por una ventana, apoyando la ametralladora en una mesa. Después salieron al balcón para cubrir en mejores condiciones a los soldados que avanzaban, ya que desde fuera podían disparar sobre la calzada del puente. Desde el mismo balcón, Capa tenía la esperanza de poder hacer una foto general de los soldados en el puente, “la última foto de la guerra para mi cámara”, en sus propias palabras.

Después de que uno de los dos soldados entrase en el apartamento, Capa fotografió al que se había quedado en el balcón. De pronto, ante sus propios ojos, el joven soldado fue alcanzado y muerto por un francotirador alemán. Alternando una Contax y una Rollei, Capa hizo una serie de fotos en que la sangre del joven forma un charco cada vez más grande en el suelo. Son las más truculentas de toda su carrera.

Cronología de Robert Capa

1913 Nace en Budapest el 22 de octubre con el nombre de Endre Friedmann.
1931 Su activismo estudiantil de izquierdas le hace ser detenido en primavera, pero queda en libertad el día siguiente a condición de salir de Hungría al final del año académico. En julio se instala en Berlín, y en otoño se inscribe en la Deutsche Hochschule für Politik como alumno de periodismo. A finales de año recibe la noticia de que sus padres ya no pueden enviarle dinero para las clases, el alojamiento y la comida porque su negocio de modas se ha visto muy afectado por la depresión económica mundial.
1932 Eva Besnyö, una amiga húngara de Friedmann que vive en Berlín, le ayuda a conseguir trabajo como recadero en Dephot, una agencia fotográfica importante. No tarda en ser ascendido a ayudante de laboratorio. El director de la agencia, Simon Guttmann, reconoce su talento, y en diciembre le envía a Copenhague para fotografiar una conferencia de Leon Trotsky para un público de universitarios daneses.
1933 Friedmann sale de Berlín después de que Hitler asuma poderes dictatoriales, de resultas del incendio del Reichstag (27 de febrero). Tras pasar por Viena, es autorizado a regresar a Budapest. En verano vive en casa de sus padres, y hace fotos de la ciudad para postales turísticas. En septiembre va a París, donde malvive varios años antes de alcanzar el éxito como fotoperiodista.
1934 Friedmann conoce a Gerta Pohorylle, una joven alemana que se convierte en su pareja y su representante. Empieza a enseñarle los rudimentos de la fotografía.
1935 Friedmann viaja a España para trabajar en varios encargos de fotoperiodismo, conseguidos a través de Simon Guttmann.
1936 Friedmann y Pohorylle se inventan un personaje lleno de glamour, el de Robert Capa, fotógrafo americano muy solicitado. Friedmann vende sus fotografías con ese nombre. La artimaña tarda poco en quedar al descubierto. Friedmann empieza a llamarse Robert Capa, mientras Pohorylle adopta el nombre de Gerda Taro. Capa cubre las algaradas en París con motivo de la elección del gobierno de izquierdas del Frente Popular, encabezado por el socialista Léon Blum. En julio estalla la Guerra Civil española. En agosto, Capa y Taro se desplazan a España para cubrir la resistencia del gobierno republicano a los rebeldes fascistas de Franco. En noviembre, Capa viaja de nuevo a España (sin Taro) para fotografiar la defensa de Madrid por los republicanos.
1937 Capa visita varios frentes en España, a solas y con Taro, que también se está afianzando como fotoperiodista independiente. En julio, mientras Capa está en París por trabajo, Taro cubre los combates en Brunete, al oeste de Madrid. Durante una confusa retirada, es herida de muerte por un tanque republicano. Capa, que tenía esperanzas de casarse con ella, nunca se recuperó del todo de la pérdida. En septiembre hace su primer viaje a Estados Unidos, para visitar a su madre y su hermano Cornell en Nueva York, y negociar un contrato con la revista Life.
1938 Capa pasa siete meses en China con el cineasta Joris Ivens, documentando la resistencia china a la invasión japonesa.
1939 Capa cubre la caída de Barcelona. En marzo, tras el final de la Guerra Civil, fotografía a los soldados republicados vencidos y exiliados en campos de concentración franceses. Después trabaja en varios reportajes en Francia, entre ellos uno largo sobre el Tour de France. Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, zarpa para Nueva York, donde empieza a trabajar en varios reportajes para Life.
1940 Capa pasa varios meses en México, cubriendo las elecciones presidenciales para Life.
1941 Capa pasa el verano en Londres, documentando cómo se recupera la ciudad de los bombardeos nazis. En octubre viaja a Sun Valley, Idaho, para visitar a sus amigos Ernest Hemingway y Martha Gellhorn, a quienes conoció en España.
1942 Capa cruza el Atlántico en un convoy que transporta aviones americanos a Inglaterra. Trabaja en muchos reportajes sobre el esfuerzo de guerra aliado en Gran Bretaña.
1943 De marzo a mayo, Capa cubre las victorias aliadas en Túnez. Durante julio y agosto fotografía la conquista de Sicilia por los aliados. El resto del año lo pasa documentando los combates en la parte continental de Italia, incluida la liberación de Nápoles.
1944 En enero, Capa participa en el desembarco aliado en Anzio, al sur de Roma. El Día D (6 de junio) desembarca con la primera oleada de tropas americanas en la playa de Omaha (Normandía), antes de acompañar a las tropas americanas y francesas en la campaña que culmina con la liberación de París (25 de agosto). En diciembre cubre la batalla de las Ardenas.
1945 Capa se lanza en paracaídas sobre Alemania junto a tropas americanas, y documenta la toma de Leipzig y Nuremberg por los aliados. En junio conoce a Ingrid Bergman en París, e inician una relación de dos años.
1946 Capa adquiere la ciudadanía estadounidense. Pasa varios meses en Hollywood, escribiendo sus memorias de guerra (en las que piensa basar un guión cinematográfico), y trabajando como aprendiz de productor-director. Pronto decide que no le gusta el mundo del cine, y se va de Hollywood. A finales de año viaja a Turquía para dirigir una película de la serie March of Time de Time Inc.
1947 Con sus amigos Henri Cartier-Bresson, David Seymour (Chim), George Rodger y William Vandivert, Capa funda Magnum, una agencia fotográfica gestionada como cooperativa de fotógrafos. Viaja durante un mes por la Unión Soviética con su amigo John Steinbeck. También visita Checoslovaquia y Budapest.
1948-1950 Capa realiza tres viajes a Israel. Durante el primero fotografía la declaración de independencia y cubre los combates posteriores. Durante los otros dos, se concentra en la dura situación de los refugiados que llegan al país. En otoño visita Hungría, Polonia y Checoslovaquia, con Theodore H. White, y fotografía los antiguos campos de concentración de Auschwitz y Birkenau.
1950-1953 Capa vive en París, muy ocupado en la gestión de Magnum (agencia de la que es presidente), y en reclutar y promocionar a fotógrafos jóvenes. Algunos de sus mejores amigos son el director John Huston, el novelista Irwin Shaw y el columnista Art Buchwald. En París disfruta de una vida mundana, con tardes en las carreras, noches en clubs nocturnos con bellas mujeres, y vacaciones de esquí en Suiza. Hace fotos y escribe textos para artículos desenfadados sobre sus viajes a Noruega, Deauville, Biarritz y varias estaciones de esquí de los Alpes; también sobre su fin de semana de visita a la familia real holandesa. Acusado de antiguo comunista, es suspendido de pasaporte por el gobierno de Estados Unidos durante varios meses de 1953, período en el que no puede viajar por trabajo. El mismo año ingresa en un hospital por fuertes dolores en la espalda.
1954 En abril, Capa pasa varias semanas en Japón por invitación del grupo Mainichi, que presenta una nueva revista de fotografía. Sus reportajes se centran en los niños japoneses. A finales de abril, mientras está en Japón, Life le ofrece el puesto de fotógrafo en Indochina. Lo acepta. A principios de mayo llega a Hanoi, desde donde viaja a Luang Prabang, en Laos, para fotografiar a los soldados franceses heridos que habían sido capturados en Dien Bien Phu, y dejados en libertad por el Vietminh. De regeso a Hanoi dedica varios días a fotografiar la vida en la ciudad. El 25 de mayo acompaña a un convoy francés cuya misión es evacuar dos puestos de avanzada indefendibles en el delta del Río Rojo, donde la actividad del Vietminh va en aumento. Durante un alto del convoy, Capa acompaña a un destacamento de soldados a un campo situado junto a la carretera. Pisa una mina y muere.

Del 7 de julio al 27 de septiembre de 2009

Sala de Exposiciones Temporales 1.
Organizada por el MNAC en coproducción con el International Center of Photography de Nueva York (ICP).
Comisarios: Richard Whelan, biógrafo de Robert Capa y, hasta su muerte, conservador del Archivo Capa en el ICP, y Cynthia Young, adjunta de conservación en el ICP.


Actividades al entorno de las exposiciones ¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción y Gerda Taro

Conferencia de las comisarias

Martes 7 de julio de 2009, a las 19 h
Robert Capa at Work, a cargo de Cynthia Young, assistente de conservación del International Center of Photography, Nueva York.
Gerda Taro: Retrieving History, a cargo de Kristen Lubben, conservadora asociada del International Centre of Photography, Nueva York.
Servicio de traducción simultánea.
Entrada gratuita. Plazas limitadas. Es necesario confirmar asistencia en el tel. 93 622 03 75

Jueves de verano

Jueves 9, 23 y 30 de julio
Las exposiciones temporales ¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción y Gerda Taro abrirán al público de 19 a 22 h.
Terraza del MNAC abierta.

Curso Los Julios de la UB: Robert Capa y la guerra civil: arte, imagen y memoria
Del 13 al 17 de julio de 2009, sesiones de 9.30 a 14 horas
Auditorio del Museo

Programa

1. Imágenes en guerra. Expresión artística y propaganda política en España (1936-1939)
Fèlix Fanés, Catedrático de Historia del Art, Universitat Autònoma de Barcelona

2. Visita a las exposiciones de Robert Capa y Gerda Taro
David Balsells, conservador jefe de fotografía del Área de Arte Moderno del Museu Nacional d'Art de Catalunya
3. El descubrimiento de la "maleta mexicana" con 3.000 fotos inéditas de Robert Capa
Juan Villoro, escritor

4. Fotografía de guerra: de El Álamo a Capa y Centelles
David Balsells, conservador jefe de fotografía del Área de Arte Moderno del Museu Nacional d'Art de Catalunya

5. Proyección del documental La sombra del iceberg. Una autopsia de la mítica fotografía de Robert Capa "El miliciano muerto" (versión original subtitulada en castellano)

6. Investigación y proceso de creación de La sombra del iceberg
Raúl M. Riebenbauer, periodista y Hugo Doménech, profesor colaborador del Dept. de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Jaume I de Castelló de la Plana y guionistas directores del largometraje documental La sombra del Iceberg

7. El contexto histórico: la Guerra Civil Española
Jordi Casassas, Catedrático de Historia Contemporánea de la UB

8. Mujeres fotógrafas en la guerra: Gerda Taro, Margaret Bourke-White y Lee Miller Katherine Slusher, escritora y comisaria de exposiciones
9. Los ojos de la guerra
Gervasio Sánchez, fotógrafo y periodista

10. El fotoperiodista, un objetivo a batir
María Dolores Masana, presidenta de Reporteros Sin Fronteras, Sección Española

Inscripción y matriculación Universitat de Barcelona, www.ub.edu/juliols
Curso reconocido con créditos universitarios: 2 (por asistencia al curso) o 3 (con presentación de trabajo final)

Cine
Proyección del largometraje La sombra del iceberg. Una autopsia de la mítica fotografía de Robert Capa “El miliciano muerto”(VOSE)

Entrada gratuita. Places limitadas. Se requiere confirmar asistencia en el tel. 93 622 03 75
Miércoles, 15 de julio, a las 17.30 h

Hagamos Memoria

La Guerra Civil a través de VUESTRAS fotografías
Muestra del 22 al 27 de septiembre
Una iniciativa del MNAC y EL Periódico
Más información: www.mnac.cat y www.elperiodico.com/memoria

Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC)
Palau Nacional.
Parc de Montjuïc. 08038 Barcelona
www.mnac.cat

Fuente: Prensa MNAC

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