- Galería Vértice, en el marco del VI Festival Internacional de fotografía Mirafoto, presenta la muestra Biopoder, colectiva de artistas latinoamericanos
Esta exposición tiene como objetivo revisar la producción visual latinoamericana reciente en torno al cuerpo y sus representaciones, dentro del contexto discursivo de la noción de “biopoder” y de investigaciones actuales que siguen este planteamiento. El origen del término “biopoder” está en el texto “La voluntad de saber” de Michel Foucault (en el primer volumen de su Historia de la Sexualidad) y se refiere a las distintas prácticas de control sobre el cuerpo y la vida desde las entidades políticas que ejercen el poder, como el Estado. Los últimos tiempos están marcados por un replanteamiento del cuerpo, su constitución física y sus posibilidades de transformación, en un contexto de cambios sociales y culturales respecto de la imagen y el género. Las tecnologías, los medios de comunicación masivos, la cultura de consumo y la redistribución de roles de poder definen nuevas concepciones y formas de la corporalidad.

Participan
Fabiana Barreda (Argentina). Arquitecturas del deseo (serie de 4 fotografías)
Patricia Bueno (Perú). Entrecasa (serie de 2 fotografías)
Flavia Da Rin (Argentina). S/T (Niño de luto), S/T (Lynch y secretaria), S/T (Lentes de sol)
Natalia Iguíñiz (Perú). 1 Fotografía
Cristiano Lenhardt (Brasil). Retratante e retratado (video)
Cristiano Lenhardt + Fernanda Gassem (Brasil). Força-Tarefa (2 fotografías)
Paula Salas y Cristóbal León (Chile). La esclava (video) y stills de video
Raquel Schwartz (Bolivia). Heidi (fotografía y video performance)
Verónica Wiese (Perú). XCLU-Eternity( fotografia)
Vida, Cuerpo, Humano, Natural, Artificial, Modelo, Imagen, Imitación, Patrón, Estandarización, Mediático, Político, Cirugía, Anorexia, Blanco, Rubio, Delgado, Alto, Medidas, Hombre, Mujer, Heterosexual, Bisexual, Transexual, Andrógino, Sujeto, Objeto, Pornografía, Pedagogía, Deseo, Sexualidad, Jerarquía, Sumisión, Fetiche, Dominación, Genética, Raza, Perfección, Look, Biología, Rol, Género, Mutación, Narciso, Espejo, Pantalla, Dieta, Calorías, Ejercicio, Ego, Clonación, Nanotecnología, Juventud, Belleza, Poder, Diseño, Manipulación, Visibilidad, Construcción / Exposición de uno mismo, Virtual, Real, Homogenización, Estándar, Libertad, Yo
BIOPODER
bio- o -bio.
Del gr. βιο-, que significa “vida”.
poder.
Del lat. Potēre o potes
Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo.
Patria potestas. Derecho romano: pater familia dispone de la vida y la muerte de sus hijos y sus esclavos.
BIOPODER revisa la producción visual latinoamericana reciente vinculada a la representación del cuerpo en un espacio cada vez más flexible del género, la sexualidad y sus representaciones. Esta exposición hace énfasis en los efectos mediáticos que constituyen nuevos cuerpos e identidades susceptibles a ser transformadas. Una des-erotización del cuerpo y su singularidad a partir de una homogenización que lo convierte en “imagen táctil” (McLuhan) o pantalla. Se articulan así reflexiones conceptuales y estéticas, con un imaginario visual de referentes externos al arte y de la cultura pop. Se identifican así prácticas políticas y estéticas, alegóricas y documentales, de estas corporalidades en transformación desde el arte contemporáneo, y la relación de sus representaciones con distintos ámbitos de la construcción de la vida pública y de nuevas subjetividades.

1. El término BIOPODER fue creado por Michel Foucault en el primer libro de su Historia de la Sexualidad (“La voluntad de saber”, 1976), refiriéndose a las prácticas de los estados modernos para explotar distintas técnicas que subyuguen los cuerpos y controlen la población. Según Foucault, las sociedades modernas han puesto a funcionar un tipo de poder sobre el cuerpo y el sexo a través de una serie de dispositivos, como la implantación de perversiones múltiples, que miden el cuerpo y penetran en las conductas. El poder prescribe al sexo un orden, que a la vez funciona como modo de inteligibilidad: el sexo se descifra así a partir de su relación con la ley. La prohibición y la censura constituyen otros dispositivos de control, en que el poder actúa como límite trazado sobre las libertades. El poder atraviesa y se sostiene en el cuerpo social.
El cuerpo social fue dotado de un “cuerpo sexual” durante el siglo XIX, a través de tecnologías como la biología de la reproducción (“voluntad de saber”) y la medicina del sexo (“voluntad de no saber”).
Hoy, el poder reside y se ejerce sobre la vida, la especie, la raza y los fenómenos masivos de población. La proliferación de los nacimientos y la mortalidad, la salud, la duración de la vida, las formas de alimentación, el matrimonio y la familia, pueden variar de acuerdo a intervenciones y controles reguladores. Se trata de una biopolítica de la población, recubierta por la administración de los cuerpos y la gestión calculadora de la vida. Esta capacidad de obtener la sujeción de los cuerpos y el control de las poblaciones inicia la era del BIOPODER, indispensable en el desarrollo del capitalismo y la inserción controlada de los cuerpos en el aparato de producción y mediante un ajuste de los fenómenos de población a los procesos. A partir de este momento se puede hablar de una presión de lo biológico sobre lo histórico, y un reflejo de lo biológico en lo político.
2. "Uno de los grandes sueños de la tecnociencia es la promesa de que los científicos puedan efectuar modificaciones en los códigos genéticos que animan a los organismos vivos, de una forma semejante a la manera en que los programadores de computadoras editan software." (Paula Sibilia)
Nuestro tiempo está definido por un replanteamiento del cuerpo, su constitución física y sus posibilidades de transformación, en un contexto de cambios sociales, culturales y estéticos respecto de la imagen y el género. Las tecnologías, los medios de comunicación, la cultura de masas y la redistribución de roles de poder definen nuevas concepciones y formas de corporalidad.
Actualmente observamos una política de homogenización de los cuerpos en el contexto del capitalismo global avanzado muy sofisticada y con efectos psicosociales a gran escala, a través de los medios de comunicación masivos y las industrias del entretenimiento. Virtual o físicamente, todos podemos ser potencialmente como queramos ser. Y seguimos determinados patrones o modelos de imitación, corporales y étnicos.
¿Cuál es el lugar del poder en la sociedad contemporánea? El poder fluye ahora entre pantallas y redes, en el control de los medios de comunicación masivos, de la información y las tecnologías. En “Bipower Today”, Paul Rabinow y Nicolas Rose afirman que en los estados contemporáneos el BIOPODER adquiere distintas formas para gobernar la vida. Se forman nuevas colectividades en términos de bio-sociabilidad, como los transexuales o anoréxicos y las comunidades en red. Se trata de una forma de regulación social de las subjetividades “desde su interior”. Es este el caso del espectro de la virtualidad. Por otro lado, la nueva medicina genómica se dirige a la manipulación genética, esto es al diseño integral de nuevos cuerpos. Las compañías farmacéuticas y biotecnológicas invierten billones en emplear a científicos y técnicos dedicados a inventar las esperanzas de grupos de poder político y económico. En su Manifiesto Contrasexual, Beatriz Preciado sostiene que la ciencia produce “metáforas performativas”, esto es, la ciencia produce aquello que intenta describir en el contexto de un cuerpo plástico. Tanto la pornografía como industria biotecnológica, son los tentáculos del nuevo BIOPODER, ya que se dirigen a normalizar las relaciones entre los cuerpos, a producir modelos y pedagogías de la sexualidad.
Frente a este panorama artificial en la constitución del cuerpo y las sexualidades, Jean Baudrillard afirma la transexualidad como una nueva condición humana generalizada, como resultado de una mutación del orden simbólico de la diferencia de los sexos. La androginia y los signos kitsch de la pornografía –como pedagogía del sexo-, coinciden con la identidad publicitaria que configura la “imagen táctil” del look. Se trata de una expansión efímera, higiénica y publicitaria del cuerpo, en el que cada cual se vuelve empresario de su propia apariencia.
En “La cirugía estética de la alteridad”, Baudrillard se refiere a una era de producción del otro a semejanza de modelos dominantes, lo que supone erosionar las singularidades culturales. El cuerpo ya no es un lugar de diferencia, es un lugar de identificación, susceptible a ser reparado, perfeccionado, transformado, esto es, convertirlo en un “objeto ideal”. La homogenización mediática, estética y étnica del cuerpo, se erige como realidad ineludible, en la que la cirugía estética se universaliza como síntoma de transformación de la diferencia y del destino; y la anorexia como canon corporal responde a un origen mediático psicosocial que dirige el cuerpo hacia trastornos alimenticios.
En el libro El hombre postorgánico. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales, Paula Sibilia analiza la forma en que se construyen cuerpo y subjetividades en las sociedades contemporáneas, y cómo intervienen en este proceso las nuevas tecnologías. Las propuestas de diseño de la especie humana potencian determinados rasgos y condenan otros a su desaparición. La vejez, la gordura o la baja estatura, comienzan a ser considerados errores en el diseño físico, pero esa consideración sólo es posible en el marco de la oportunidad de diseñar el cuerpo a gusto. Se trataría de “nuevas modulaciones de la imagen corporal a partir de la intervención de programas de edición digital en las fotografías de “cuerpos bellos” expuestas en los medios de comunicación. Estas herramientas informáticas –entre las cuales se destaca el popular PhotoShop– son como “bisturís de software”, que realizan una tarea de purificación de toda y cualquier impureza o “viscosidad orgánica” presente en dichas imágenes, y las transforman en modelos de una belleza aséptica, descarnada y digital”.
En una entrevista reciente, Beatriz Preciado señala los aportes de la teoría transgénero y una nueva lectura del BIOPODER de Foucault en el contexto actual. Afirma la presencia de dos espacios de conceptualización: uno dominado por nociones performativas cuyo impacto ha sido de especial relevancia en el ámbito estético, y otro de corte biopolítico, en el que se perfila una nueva definición del cuerpo y de la vida. Lo que la crítica transgenérica ha puesto sobre la mesa no son ya performances, sino transformaciones corporales físicas, sexuales, sociales y políticas que ocurren no en el escenario, sino en el espacio público. La construcción de la subjetividad política se ha desplazado al cuerpo, la sexualidad, la raza, el estilo y la imagen. “Hasta ahora la mayoría de los estudios de género se han focalizado sobre “la feminidad”, la diferencia sexual, o las mujeres. Yo me siento especialmente atenta a la construcción de la masculinidad moderna.”
Miguel Zegarra
Curador
Del 12 de noviembre al 5 de diciembre de 2009
Inauguración: jueves 12 de noviembre de 2009 a las 7:30 p.m.
Vértice Galería de Arte
Calle Ernesto Plascencia 350, San Isidro
T +51 1 421-3856
www.galeria-vertice.com
Lunes- viernes: 11:00 am - 2:00 pm - 3:00 pm - 8:00 pm
Sábados: 3:00 pm - 7:00 pm
Fuente: Prensa Vértice Galería de Arte




