“Seis escultores y su tiempo” es el título de esta exposición en la galería Laura Haber que incluye obras de Líbero Badii, Martin Blaszko, Claudio Girola, Alberto Heredia, Enio Iommi y Aldo Paparella. Estos cuatro artistas se constituyen hoy en figuras históricas. En un período de transición, rumbo a la posmodernidad, marcaron desde posiciones diversas el tiempo que les tocó vivir y plasmar su obra artística.

Con sus aportes originales se plantaron de manera firme frente a la tradición y las reglas clásicas para exhibir posiciones que demostraban otras maneras de ver. Desde el disentimiento formularon planteos de modernidad, concepciones nuevas de forma y espacio, desmaterialización, identidad americanista, hasta posturas neodadaístas de crítica e ironía contra modos de la violencia y autoritarismo, y el estado general de las cosas.
MC
BIOGRAFÍAS
Enio Iommi
(Rosario, 1926)
Integrante de la Asociación Arte Concreto Invención. Según la cronología formal propuesta por López Anaya, su obra puede dividirse en tres etapas. Su período 1945/1950 es el momento donde el artista realiza obra concreta plasmada en las esculturas direccionales. La obra “Direcciones opuestas” (1945) es la primera escultura abstracta de nuestro país. A partir de 1950 y hasta 1976, desarrolla una etapa barroca donde predominan formas geométricas y espiraladas. Con la exposición Adiós a una época (1977), el Iommi hace una ruptura formal volcándose al objeto encontrado y ensamblaje.
Libero Badii
(Arezzo, Italia, 1916 – Argentina, 2001)
En 1945, un viaje por Sudamérica lo marca profundamente y, fascinado por el mundo precolombino, rompe con un incipiente estilo académico. A partir de allí su obra cruza las bases escultóricas de dos continentes: América y Europa. Del primero toma la figura plana y ángulos rectos y, del segundo, líneas curvas y ángulos cóncavos y convexos. En 1967 Badii comienza sus investigaciones sobre “lo siniestro” lo que dará lugar en su obra al “arte siniestro”.
Alberto Heredia
(Buenos Aires, 1924 – Buenos Aires, 2000)
Con “Cajas de Camembert” (año), Heredia marca un quiebre definitivo en su carrera. Deja atrás una incipiente abstracción geométrica, e introduce en su obra el trabajo con materiales “pobres” (cartón, alambre, maderas, paños, objetos encontrados) y el ensamblaje como procedimiento creativo. Más allá de su trabajo con materiales cotidianos, su obra también puso imágenes al horror utilizando por ejemplo, prótesis dentales en su serie “Los amordazamientos” (1973).
Aldo Paparella
(Minotauro, Italia, 1920 – Buenos Aires, 1977)
Sus comienzos están marcados por una amplia actividad en la pintura. A partir de 1957, se lanza al campo escultórico con obras trabajadas a partir del volumen y el bloque y, poco más tarde, se vuelca a la combinación de materiales como chapa y piedra. A partir de 1963 incorpora materiales de deshecho; las figuras de sus obras combinan lo formal y lo informal pero siempre manteniendo formas verticales. En 1971 comienza la serie de “Monumentos Inútiles”, realizados con materiales pobres, donde retoma los monumentos romanos reinterpretados desde su época.
Martín Blaszko
(Berlín, 1920)
En 1946 se incorpora al grupo MADI. Su irrupción en la escultura se realiza en 1947, momento en el que trabaja con una forma vertical entrecruzado con formas diagonales. A partir de 1962, el artista se preocupa por la función expresiva de la luz y la sombra como una manera de enfatizar las tensiones de las formas. Su obra “Monumento al prisionero político desconocido” es premiada por el Institute of Contemporary Art de Londres y expuesta en la Tate Gallery de la misma ciudad. Su postura comprometida con la sociedad ha hecho que sus obras fueran realizadas para ser llevadas a medidas monumentales y emplazadas en el espacio público.
Claudio Girola
(Rosario, 1923 – Chile, 1994)
Junto a Maldonado, Hlito y Brito firma el Manifiesto de los cuatro jóvenes (1941) y, cinco años después, integra la Asociación Arte Concreto Invención. Sus esculturas concretas no sólo han respetado las formas lineales y en bronce, sino que ha investigado, por ejemplo, con bloques de mármol. Estos trabajos, hacia los años 60, dieron paso a obras realizadas en planchas de aluminio y, hacia los 70, en madera. Entrado los años 80, logra “capturar” el espacio con una obra monumental de 70 metros de longitud. Ya vivía en Chile desde 1952.
Desde el 17 de septiembre de 2008
Galería Laura Haber
Juncal 885 - entrepiso. Buenos Aires
Lunes a viernes: 11 a 20 hs
Sábado: 11 a 15 hs
Informes: 4328-6490 / 5467(entrada gratuita)
Fuente: Prensa Galería Laura Haber




