“…Si las guerras pueden ser leídas- y escritas-
en tantos sitios, existe uno, insoslayable, donde ellas se
estampan con aire de tragedia: se trata del
cuerpo.”(citado por Traversa,1997:19)
Las construcciones de la realidad – la del cuerpo entre ellas – han sufrido a lo largo de la historia, innumerables cambios a nivel discursivo. Tanto la medicina como la anatomía y la filosofía han contribuido a crear todo tipo de etiquetas y controles alrededor del cuerpo.

¿Cómo se significa el cuerpo de la mujer, en lo social? Nuestra posición social en el mundo como resultado de nuestra educación, valores, prácticas del gusto, concepciones sobre lo bello o lo estético, hacen a nuestras prácticas y relaciones y las constituyen como tales.
La mirada social sobre el cuerpo femenino le impone deberes y controles permanentes y es visible cómo este poder (que bajo esquemas de percepción, modas y prácticas de objetivación), se ejerce sobre los cuerpos femeninos. La sociedad y sus prácticas de control le impone a la mujer – acostumbrada a tratarse a sí misma como objeto estético- determinadas “normas” y “objetivaciones” .Estas objetivaciones tipifican una idea de mujer: un cuerpo estructurado, regulado y vigilado, en una incansable competencia social para lograr la belleza ideal.
El cuerpo femenino es moldeado por las prácticas discursivas, la publicidad, la moda y las prácticas médicas: entre ellas la cirugía estética, que irán formando parte de lo que hoy podemos denominar el narcisismo moderno. En esta búsqueda siempre cambiante de un “ideal de feminidad”, atendiendo a los caprichosos cambios de la moda; los cuerpos femeninos se convierten en cuerpos vulnerables, maleables, dispuestos a todo tipo de control (y autocontrol) y regulación externa.
Figurantes, intenta mostrar este continuo desencuentro entre la identidad de la mujer y el cuerpo que la representa, entre sujeto y objeto de la representación.
¿Cómo representar este “cuerpo”, esta visibilidad manifiesta en las representaciones del desnudo femenino, teniendo en cuenta la autorregulación, el control de las formas, la falta de rasgos de identidad y finalmente la fragmentación del sujeto?
“Figurantes” propone mostrar no sólo la imagen consensuada del cuerpo desnudo femenino y el “lugar” que estas representaciones ocupan en el imaginario femenino, sino también ocupar de algún modo, nuevos espacios de visibilidad para la imagen del cuerpo de la mujer, con nuevas voces que hablen de ellas y encontrar así nuevos significados.
Del 19 de marzo al 19 de abril de 2008
María Elena Kravetz Galería de Arte
San Jerónimo 448- Córdoba, Argentina
Tel: 54 351 4221290
mariaelenakravetzgallery.com/
Fuente: Prensa María Elena Kravetz Galería de Arte




