Jueves, 24 de Mayo de 2012

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La Comunidad rehabilita la singular obra Santiago Apóstol en la Batalla de Clavijo, de Luca Giordano

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En el Convento de las Comendadoras de Santiago, en Madrid

  • Es un gran lienzo de 5,88 metros de alto por 3,72 metros de ancho

27,nov,08.- El cuadro Santiago Apóstol en la Batalla de Clavijo, de Luca Giordano, ubicado en la cabecera de la iglesia del Convento de las Comendadoras de Santiago y con unas medidas de 5,88 metros de alto por 3,72 metros de ancho, está siendo restaurado por la Consejería de Cultura y Turismo. Así lo comprobó hoy la viceconsejera de Cultura y Turismo, Concha Guerra, que estuvo acompañada por el director general de Patrimonio Histórico, José Luis Martínez-Almeida.


La restauración a la que está siendo sometida esta importante pieza consiste en la consolidación de los bordes del reentelado mediante bandas inertes adheridas, limpieza de suciedad superficial y barnices oxidados, eliminación de repintes, nivelación de la película pictórica, reintegración de lagunas pictóricas, protección y estabilización de reintegraciones y pintura original, y estabilización del lienzo en su soporte bastidor hasta la finalización de las obras del convento.

La Comunidad, a través de la Dirección General de Patrimonio Histórico, y en convenio con la Fundación Cajamadrid, ha destinado 66.399 euros a la rehabilitación de esta singular obra, de gran valor patrimonial. Con motivo de la aparición de una grieta en el muro del testero de la iglesia durante el verano del pasado año, fue necesaria una intervención de urgencia en el convento a consecuencia de la cual se procedió al desmontaje del lienzo, que se encontraba en la cabecera de la iglesia, y a su almacenamiento en el coro durante todo el período de obras realizadas en el convento.

Esta primera parte de la intervención sobre el cuadro consistió en un examen previo de la capacidad de sustentación del bastidor y el estado estructural del lienzo, y posteriormente, ante el peligro de desprendimiento, fue necesario dotar de una protección temporal a la película pictórica mediante un empapelado con adhesivo. Esta fase incluyó también el traslado del cuadro desde la iglesia al coro, para lo cual fue necesario el enrollado, por medio de la construcción de un rulo con un eje para evitar que tocase el suelo. Una vez trasladado, el lienzo se depositó en una superficie plana y elevada para que el peso estuviera repartido y evitar así tensiones y cargas. Ya instalado en dicha superficie plana el bastidor se reforzó con una trasera inerte para evitar la fatiga perimetral y se efectuó una adhesión de película pictórica definitiva.

Finalizado el traslado, se vio la necesidad de acometer una restauración total del lienzo, actualmente en proceso, para dejar la obra en óptimas condiciones hasta que sea devuelta a la cabecera de la iglesia.

Santiago Apóstol en la Batalla de Clavijo

El cuadro, que aparece firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo “J F 1695”, fue realizado por el pintor napolitano Luca Giordano para el altar de la iglesia del convento de las Comendadoras de Santiago. El tema representa la aparición del Apóstol Santiago en la batalla de Clavijo, hecho que tuvo lugar en la citada villa riojana en el año 859, y en el cual el santo ayudó milagrosamente al ejército del rey Ramiro I de Asturias venciendo así al ejército de Abderramán II.

La obra objeto de análisis ilustra perfectamente el estilo de su autor durante la década que permaneció en España. Presenta una composición estructurada en dos planos, con un cielo luminoso y gran cantidad de figuras que se mueven violentamente en forzados escorzos, y una técnica de ejecución rápida pero segura. La composición, plenamente barroca, se organiza en diagonales que se refuerzan mediante los focos de luz que dirigen la atención sobre la figura principal.

Luca Giordano

Luca Giordano (Nápoles 1634-1705), fue uno de los pintores más considerados de su época. Ante el prestigio adquirido, en 1692 fue llamado por el rey Carlos II para que viniera a Madrid con el fin de pintar los frescos de la escalera del Monasterio de El Escorial y la capilla. El éxito adquirido fue tal que, a partir de entonces, comenzó a recibir gran cantidad de encargos, tanto de la corona como de órdenes religiosas y particulares, llegando a ser nombrado Pintor de Corte. En Madrid destacan los frescos realizados en el Casón del Buen Retiro, en la bóveda de Nuestra Señora de Atocha y en la iglesia de San Antonio de los Alemanes.

En 1702 se volvió a Nápoles. Pintor brillante y de gran talento, abordó todo tipo de formatos, técnicas y géneros, destacando en su momento por la gran rapidez con que ejecutaba sus obras, para lo cual se sabe que contó con un importante taller.

Fuente: Departamento de Prensa Consejería de Cultura y Turismo

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