Ishmael Randall Weeks presenta en la Sala de Proyectos Especiales de la Galería Lucía de la Puente una muestra de dibujo que incluye algunos objetos y maquetas titulada REFUGIO.
Esta exposición se contrasta con su última individual en el ICPNA de Miraflores en la que presentó principalmente su trabajo en escultura. En esta oportunidad Randall intenta mostrar el proceso artístico del dibujo en el espacio como taller. Se trata de ideas sueltas no muy concretas como base de donde parte su discurso en lo escultórico. Los materiales utilizados en su trabajo suelen venir de los restos de la sociedad y del artista mismo como es el caso de la mesa de dibujo arquitectónico intervenida con hojas de guías telefónicas que forman una topografía tipo huaca o constelación de estrellas.
Randall nos explica que trata de infundir y confundir las estructuras cotidianas para crear espacios alegóricos que sirven para cuestionar las contradicciones expuestas por el idioma de la representación y para señalar la intangible sensación de ansiedad que el artista siente por lo producido a través de la ciencia; específicamente la problemática combinación de utilidad y estética en relación con nuestro medio ambiente y con nosotros mismos.
Ishmael Randall-Weeks inaugura una tensión entre la reflexión sobre el agotamiento del mundo como recurso único y una alegoría sobre lo que va quedando del futuro a manos del desarrollo instrumental. En los márgenes de su paisaje y su argumento asoman las siluetas de un anhelo y también aquellas de la memoria de una infancia en los Andes (sí, el mismo campo andino que no se ve a través del prisma opaco de la lógica del capitalismo tardío): un viejo recuerdo del futuro, en el contorno post y pre industrial, en la ironía como virtud ancilar del reciclaje y, en esa medida, cierta cosa póstuma también, como ese pasto casi artificial que crece en los resquicios de ciertas piezas suyas, o en el deliberado parecido entre la factoría improductiva y el abandono propio de la pobreza misma, en lo que tiene de futuro atraso y de precariedad. Acaso, la escena es en esencia primordial, en el sentido en que resume una serie de intuiciones y reflexiones del artista. Pero también en el sentido en que es el producto de un cierto shock o encuentro, a través del cual el artista ha venido decantando su propio avatar en la continuidad de su obra.
De diversos modos la obra de IRW alude siempre a los orígenes, o si se prefiere, a los orígenes que empiezan a desaparecer detrás de cierto rumbo hacia el cual se encamina el planeta –y que no es siempre el mejor–, y de las marañas de cierta complejidad contemporánea. Esa contemporaneidad que el artista no ve como algo siempre amable con el pasado (o al menos no con todos los pasados, ni con todas las versiones de la historia), ni acaso tampoco con algún futuro verosímil.
Randall estudió en prestigiosas instituciones como Bard College en Nueva York y Skowhegan School of Painting and Sculpture en Maine, es acreedor de destacadas becas como Bard College Project Grant, Vermont Studio Art Center y recibió una Mención de Honor en la IX Bienal de Cuanca, Ecuador.
Del 9 de enero al 8 de febrero de 2007
Sala de Proyectos Especiales, 2do piso.
Fuente: Prensa Galería Lucía de la Puente
GALERÍA LUCÍA DE LA PUENTE
Paseo Sáenz Peña 206 A, Barranco
www.gluciadelapuente.com




