En Gachi Prieto Gallery
Al anochecer, se encienden los primeros fuegos. Un olor a leña, y después de carne asada es lo que sobresale cuando empieza a oscurecer en el campo, en las orillas del río, en los pueblos y en las ciudades. Repartido en muchos hogares, no siempre equitativos, el fuego único de Heráclito arde plácido o turbulento, iluminando y entibiando ese lugar, que, ni más ni menos prestigioso que cualquier otro, es, sin embargo, único también, a causa de unos azares llamados historia, geografía y civilización; el fuego arcaico y sin fin acompañado de voces humanas que resuenan a su alrededor y que van transformándose poco a poco en susurros hasta que por último, ya bien entrada la noche, inaudibles, se desvanecen. "
Mariano Sapia está comprometido con su identidad profunda, con cierto paisaje, imágenes que incluyen desde hace tiempo la intimidad del gran Buenos Aires, de los barrios en donde actúan los eventos populares, los oficios callejeros, los colectivos, los diálogos de vereda, las oleadas.

Esta mirada de hoy transita la más pura síntesis de una ciudad, porque el Tigre es también su escenario mutante, que se debate en tradiciones, las de una inmigración que toma lugar en el espacio nostálgico de orillas, de esquinas, de canales y cruces coloridos y entremezclados. Sus protagonistas abrazan el río nuevamente en una pintura suelta cuyas pinceladas rescatan la elocuencia de la gran pintura, con un golpe directo, de toque preciso que, a la vez y por contraste, logra una imagen decididamente contemporánea. Hay en él aquello que responde al entorno humano y sus vivencias, que remite a la sensualidad de momentos alucinados. Reconoce las heridas de una sociedad vulnerable que va creando los códigos de un vacío que sólo se trasforma en alegría en la interacción verbal y corporal.
Son obras enigmáticas, donde desnuda escenas nocturnas desde las barrancas, recobrando un azul oscurecido que deja ver a una mujer de labios apenas enrojecidos, vestidos amarillentos bajo un farol colgante, una lancha colectivo, que seguramente traslada a los que madrugan, para llegar a ese otro mundo donde los ladrillos definen la pirámide del trabajo, donde se pierden las sombras para darle lugar a las corridas y a pasos sobresaltados. Van también los habitantes de guardapolvo blanco. Una embarcación surca aguas amarronadas, la luna es líquida, golpea la marejada, un muelle cruje. Describe un amanecer que se pierde dentro de la arboleda, a veces quieta, y otras, sobresaltada e impenetrable.

Sus infinitas imágenes desbordan el soporte que utiliza, como si pudiéramos sentir, invadiendo esa escena, la armonía de palabras inevitablemente reales, diálogos secretos, manoseos sutiles. Un sainete o una cumbia enmarcan la magia de una intrigante cadencia, tan poderosa como hundirse junto a Sapia en la solidez valiente de quien se sabe de un lugar.
Nacido en Buenos Aires en 1964, es ya un pintor consagrado a nivel mundial, con obras en museos internacionales como el Museo Metropolitano de Nueva York, pero que prefiere el silencio de su propio taller. Por confesión del artista, sabemos que no sale a la búsqueda de una escena que lo inspire sino que va tejiendo sus motivos, enlazando recuerdos de diversas impresiones que se fueron acumulando en su memoria visual y sobre las que quizá en el momento anotó algún apunte. Imposible permanecer indiferente ante pinturas tan celebratorias, tan hondamente sentidas, tan porteñas, tan bien reflejadas por esa identificación con su propio entorno. Mariano Sapia traduce una personalidad que recorre con firmeza los escarpados caminos del arte, alguien que sabe lo que quiere y logra.
Del 20 de noviembre al 13 de diciembre de 2008
Inauguración: 20 de Noviembre 19 hs.
Gachi Prieto Gallery
Contemporary Latin American Art
Uriarte 1976 - Palermo
Buenos Aires - Argentina
Lunes a Sábados de 12 a 20 hs.
gp(arroba)gachiprietogallery.com
www.gachiprietogallery.com
Tel. (54-11) 4774 6961




