Diez años después de la primera edición de la Bienal de arte Leandre Cristòfol, este año llegamos a su sexta edición. Siguiendo la línea iniciada en el año 1997, la bienal reúne una serie de artistas catalanes y españoles para ofrecer un panorama diversificado de la situación de las artes visuales en nuestro país con la voluntad de seguir mostrando trabajos que han escogido moverse en zonas fronterizas entre el arte, la arquitectura y el diseño. Así mismo, habrá un apartado importante dedicado a las publicaciones especiales y una sección que reunirá una amplia selección de postales realizadas por artistas.
Artistas y colectivos participantes
Manu Arregui, Basurama, Karmelo Bermejo, Curro Claret, Daniel Chust Peters, Regina de Miguel, Pauline Fondevila, Valeriano López e Ignacio Uriarte.
6º Bienal de Arte Leandre Cristòfol
Esta sexta edición de la Biennal d’Art Leandre Cristòfol tiene lugar en un año de conmemoración para la ciudad de Lleida: el centenario del nacimiento del escultor Leandre Cristòfol. La figura del artista nos ha acompañado desde el inicio de esta iniciativa, en el año 1997. Transcurridos más de diez años y cinco ediciones, las pautas que nos marcamos al iniciar esta bienal –quizás en aquel momento discutibles por el carácter restrictivo y cerrado que comportaba el hecho de ser por invitación y con un número de participantes reducido– se han ido mostrando acertadas, si ahora hacemos balance de los resultados obtenidos.

Este balance tiene que tener en cuenta como primer punto el hecho de haber conseguido reunir una colección de más de 80 obras de 18 artistas catalanes y de 29 artistas procedentes de todo el Estado español, de unas generaciones emergentes en el momento de ser seleccionados para participar, pero que ahora, con el paso de los años, en muchos casos están plenamente consolidados en el panorama artístico de nuestro país. Ésta es la singularidad fundamental de la Biennal d'Art Leandre Cristòfol, concebida precisamente para paliar la falta de colecciones públicas en Cataluña y el desinterés generalizado y reiterado por parte de las administraciones públicas catalanas, que en un determinado momento decidieron que, con la puesta en marcha del MACBA, en el año 1995, la responsabilidad de crear una colección de arte contemporáneo en Cataluña quedaba totalmente en sus manos. Esta decisión supuso la inhibición total sobre una cuestión que hoy por hoy continúa igual, a pesar de la evidente necesidad de completar y ampliar colecciones que sufren tantos museos catalanes. Al mismo tiempo, se ignoraba, por ejemplo, la tarea incuestionable que durante más de veinte años ha desarrollado el FRAC (Fondo Regional de Arte Contemporáneo) en Francia, con la misión de coleccionar arte contemporáneo local, nacional e internacional, pero también con una dedicación continuada a la educación y a la difusión de la creación contemporánea. Quizás tendríamos que preguntarnos para cuándo un FRAC en Cataluña.
Además, si dispusiéramos de interesantes colecciones públicas en Cataluña, a buen seguro que la tarea de difusión del arte que tiene lugar en nuestra zona sería mucho más fácil y haría posible un conocimiento más amplio de nuestros artistas, como así fue posible el verano pasado, gracias al hecho de que el Centre d’Art la Panera fue invitado a presentar una selección importante de los fondos procedentes de las diferentes ediciones de la Biennal en el centro de arte contemporáneo La Centrale Eléctrique de Bruselas.
El hecho de coleccionar, ya sea desde los estamentos públicos como desde opciones privadas, supone un factor decisivo en el complejo entramado que sostiene el arte contemporáneo. Y a pesar de las inevitables y en ocasiones poco adecuadas críticas al mercado artístico, lo cierto es que para cualquier artista, emergente, joven o no tan joven, crítico, relacional o antisistema, el hecho de poder estar representado en colecciones relevantes supone un hito importante en su trayectoria. De este hecho, en ARCO encontramos ejemplos a menudo.
Es cierto que el objetivo primordial de la Biennal –que, como ya hemos señalado, es reunir una colección– ha condicionado la selección de obras y artistas, pero también es cierto que nos hemos permitido movernos por territorios poco convencionales cuando se habla de colecciones de arte contemporáneo. En este sentido hemos podido introducirnos en ámbitos híbridos y de difícil clasificación como son las relaciones entre arte, arquitectura y diseño. Así lo confirma la participación este año de Basurama y Curro Claret, ambos responsables de impulsar posiciones críticas con sus propias disciplinas, sostenibles y poco consumistas.
El apartado destinado a las publicaciones especiales que iniciamos en 2004 con la cuarta edición de la Biennal se ha consolidado como un ámbito primordial, porque con el material reunido de carteles, revistas, libros y publicaciones especiales hemos podido hacer una programación de exposiciones, promovida desde el Centre de Documentació de la Panera. Esta actividad expositiva ha permitido difundir iniciativas editoriales que de lo contrario hubiesen tenido una circulación más reducida. En la edición de este año, la Biennal acoge la revista Lalata y una amplia selección de artistas que trabajan la "postal" como herramienta de comunicación creativa, que en cierto modo retoma y reactualiza ciertas iniciativas anteriores de mail art. En definitiva, supone, sin embargo, el uso de un elemento fácil de crear y fácil de hacer circular, que da pie a fuertes críticas, especialmente en el terreno turístico, y que, no por ser cotidiano, asequible e incluso marginal, supone marginalidad en las propuestas que presentamos.
El resto de artistas participantes –Manu Arregui, Karmelo Bermejo, Daniel Chust Peters, Pauline Fondevila, Regina de Miguel y Ignacio Uriarte–representan la voluntad de seleccionar trayectorias y obras que han merecido ya un reconocimiento y suponen, todos ellos, nuevas opciones que pueden integrarse perfectamente en los discursos internos que van consolidando la colección surgida de la Biennal d’Art Leandre Cristòfol.
Glòria Picazo
Directora del Centre d’Art la Panera
Del 29 de abril al 22 de junio de 2008
Centre d’Art la Panera
Pl. De la Panera, 2
25002 Lleida
www.lapanera.cat
Horario: de martes a viernes, de 10 a 14 h y de 16 a 20 h.
Sábados, de 11 a 14h y de 16 a 20 h.
Domingos y festivos, de 11 a 14 h. Lunes, cerrado.
Fuente: Prensa La Panera




