En colaboración con
Sala de las Musas, Biblioteca Nacional
Exposición de dos volúmenes de la copia que conserva la Biblioteca Nacional del manuscrito de los Veintiún Libros de Ingenios y Máquinas, el más completo de los tres manuscritos conocidos.
La exposición singular del códice de la Biblioteca Nacional y la mesa redonda que con este motivo tendrá lugar debería dar un nuevo impulso a los estudios e investigaciones sobre estas obras, tanto en sus aspectos bibliográficos o de autoría como en el análisis de su contenido, lo que desde el punto de vista de la Historia de la Ciencia y de la Técnica en España resulta de mayor importancia.
Elaborado en los últimos decenios del siglo XVI, es un tratado de gran amplitud, en 473 folios rectoverso con más de quinientas figuras, cuyo tema es el conocimiento y aprovechamiento de las aguas, denominado entonces como arquitectura hidraúlica.
Considerando al agua como el primero de los cuatro elementos, habla extensamente de abastecimientos, baños, canales, azudes, presas, molinos y máquinas hidráulicas, incluso de puentes y puertos. Hay, no obstante, algunas omisiones que quizás pueden justificarse por el carácter inconcluso de la obra.
Recoge lo más avanzado del conocimiento de la época en estas materias, con un enfoque predominantemente empírico en el que las abundantes referencias a otras fuentes y autores tienen, no siempre, un saludable espíritu crítico.
Ha sido materia de debate entre los estudiosos el nivel científico y técnico del manuscrito. Se admite generalmente la calidad de la obra cuando trata de molinos y máquinas, pero se discute la que tiene en otros temas, como es el caso de los puentes.
Es de lamentar que no fuese publicado, lo que indudablemente hubiera permitido una difusión comparable a la de los más célebres tratados europeos contemporáneos. Conocido, y probablemente utilizado, por ingenieros y arquitectos como Gómez de Mora, Teodoro Ardemans y Benito Bails, permanece en una relativa oscuridad hasta los años 60 del siglo pasado, cuando varios historiadores de la Técnica se interesan por él, publicándose diversos trabajos. El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos realiza una edición en 1983 y la Fundación Juanelo Turriano otra, facsimilar, en 1997. Estos esfuerzos editoriales e investigadores no han conseguido desvelar del todo un cierto halo de misterio que envuelve al códice, en cierta manera similar a lo que ocurre con el artificio de Toledo construido por Juanelo Turriano, a quién se atribuyó durante tantos años la paternidad del manuscrito.
El núcleo de las incógnitas reside en la autoría de la obra. La atribución a Juanelo se debe a la portada que hacia 1645 hizo poner Juan Gómez de Mora, arquitecto real. José Antonio García-Diego y Juan Antonio Frago, a la vista de las características del texto, escrito en un castellano cargado de aragonesismos, y en el que las referencias a Aragón son precisas y abundantes, llegaron a la conclusión de que el autor era un aragonés, cuya identidad era aún desconocida. Tras largas investigaciones, Nicolás García Tapia propuso que ese autor era el oscense Pedro Juan de Lastanosa (1527-1576). Esta hipótesis no fue aceptada por todos, dando lugar a una encendida polémica. Lo que si está claro es que el ejemplar de la Biblioteca Nacional es copia de otro anterior.
En fechas más recientes se producen novedades importantes que abren nuevas vías de investigación, aún no del todo explotadas. En la Biblioteca Nacional de Florencia se conserva un manuscrito, sin fecha ni firma, titulado Trattato dell’acque. Localizado por María Teresa Cacho, es un tratado de ingeniería hidráulica escrito en castellano que guarda gran similitud con el códice madrileño. Mucho más corto, con 84 folios, contiene cerca de 350 imágenes de las cuales 315 aparecen en el manuscrito de Madrid. Ciertos detalles hacen suponer que el Florentino es anterior, aunque teniendo en cuenta que el códice de Madrid es una copia, aun no está determinado el orden cronológico del grupo de manuscritos.
Y decimos grupo, porque hay un tercero, perteneciente a una colección privada de Barcelona, y por tanto no conocido por el público. Este Códice Catalán se aproxima a las características del madrileño, conteniendo 609 páginas y 404 figuras frente a las 949 páginas y 509 figuras del manuscrito de Madrid.
Los Veintiún Libros de los Ingenios y de las Máquinas
Del 6 al 18 de noviembre de 2007
Sala de las Musas de la Biblioteca Nacional
Fuente: Departamento de Prensa Ministerio de la Cultura




